El presidente Gustavo Petro salió en defensa de la cónsul de Colombia en Santiago de Chile, María Antonia “Nany” Pardo, tras la denuncia pública que ella realizó por un presunto acoso judicial de casi una década por parte del abogado y candidato presidencial Abelardo de la Espriella. En una publicación en su cuenta de X el 27 de mayo de 2026, Petro calificó el caso como una “vendetta” y una “trata de destripar una persona”, vinculando la situación con la historia de violencia política en Colombia. Pardo, quien fue jefa de prensa de la campaña presidencial de Petro en 2022 y se desempeña actualmente como cónsul en la capital chilena, había roto su silencio horas antes en redes sociales para denunciar la persecución legal que asegura haber sufrido durante ocho años por parte del jurista barranquillero.
“Mi intención no es opinar sobre estas elecciones presidenciales (soy funcionaria) y mucho menos invitarlos a votar por X o Y candidato, pero decido hoy quitarme la mordaza de la autocensura porque no es justo que deba callar más ante el acoso judicial del que he sido víctima por casi una década por parte de Abelardo de la Espriella”, escribió Pardo en sus redes sociales. La diplomática explicó que la demanda civil, presentada por De la Espriella en calidad de abogado del expresidente Álvaro Uribe, se originó por un retuit que hizo de una investigación periodística de Julián F. Martínez sobre el caso chuzaDAS y por una pregunta formulada. “Me demandó por una inquietud, no por una afirmación injuriosa. Para el señor no se puede preguntar nada en este país. Las preguntas le ofenden”, agregó. La audiencia de esta nueva demanda civil está programada para el 5 de junio en el Juzgado 15 Municipal de Barranquilla.
El presidente Petro, quien se encuentra en sus últimos 72 días de mandato constitucional, respondió alzando la voz en defensa de la funcionaria. “Lo que sufre María Antonia se llama Vendetta o en otras palabras trata de destripar una persona. Algunos no se dan cuenta de lo que desatan en Colombia porque no han leído nuestra historia y la quieren repetir. He aquí porque dialogar y mantener con terquedad la idea de la paz es prevención para acumular la vida colombiana e impedir la masacre generalizada de tiempos anteriores”, escribió el mandatario en X.
Una persecución sistemática contra periodistas y opositores
La denuncia de Pardo se enmarca en un patrón más amplio de litigios estratégicos que han sido documentados por organizaciones de derechos humanos. Según un reporte de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), el bufete de Abelardo de la Espriella ha radicado más de un centenar de denuncias por injuria y calumnia contra periodistas y opositores políticos, lo que ha sido señalado como una estrategia de intimidación para silenciar la crítica y el disenso. Pardo se preguntó directamente en su publicación: “¿Es correcto que utilice a la justicia para perseguir periodistas? ¿Es ético que se le imponga semejante desgaste al sistema judicial porque no soporta el disenso? ¿Pretende ser presidente para silenciarnos a todos?”.
El trasfondo de un caso que cruza la política y la justicia
María Antonia Pardo no es una funcionaria recién llegada al servicio público: fue gerente de Asuntos Internacionales y Gobierno de ProColombia y posteriormente se convirtió en jefa de prensa de la campaña que llevó a Petro a la Presidencia en 2022. Hoy, desde el consulado en Santiago de Chile, ha decidido confrontar públicamente un proceso que, según ella, ya lleva ocho años de desgaste judicial. La controversia ha cobrado relevancia mediática en medio del cierre del mandato presidencial, y Petro ha querido destacar que la respuesta a este tipo de episodios debe ser el fortalecimiento del diálogo y la paz como únicas herramientas para evitar que Colombia repita ciclos de violencia política. La audiencia del próximo 5 de junio en Barranquilla será un nuevo capítulo en este enfrentamiento que mezcla el derecho, la política y la libertad de expresión.











