Alerta: el tusi puede contener hasta nueve drogas, incluyendo fármacos veterinarios

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El Ministerio de Justicia y del Derecho de Colombia emitió este miércoles 27 de mayo una alerta nacional sobre el tusi o “cocaína rosada”, advirtiendo que análisis de laboratorio han detectado hasta nueve sustancias psicoactivas distintas en una misma muestra de la calle, entre ellas medicamentos de uso veterinario como levamisol y xilazina, lo que genera efectos impredecibles y graves para la salud. A través de un comunicado oficial, la cartera solicitó a las autoridades locales y nacionales fortalecer la vigilancia sanitaria, la prevención y la atención médica ante el aumento de complicaciones severas asociadas al consumo de esta droga, especialmente en Antioquia y Medellín, donde se han reportado los casos más recientes.

La alerta se sustenta en la labor del Sistema de Alertas Tempranas (SAT) del Observatorio de Drogas de Colombia, que desde 2013 realiza un monitoreo permanente de las sustancias que circulan en el mercado ilegal mediante el análisis de muestras recolectadas en las calles. El estudio reveló que el tusi no tiene una composición fija: su mezcla varía según la disponibilidad de drogas y la decisión de quien lo prepara, lo que significa que los consumidores nunca saben con certeza qué están ingiriendo. Entre los compuestos identificados en las muestras figuran MDMA, MDA, metanfetamina, ketamina, cafeína, paracetamol, PMMA, oxicodona, tramadol, clonazepam, cocaína, catinonas sintéticas, fenacetina, fluoxetina, pregabalina, lidocaína, aminopirina, además de los ya mencionados levamisol y xilazina, un sedante veterinario que puede provocar depresión respiratoria severa en humanos.

Complicaciones vasculares alertan a los médicos

La Asociación Colombiana de Medicina Vascular (Acmv) reportó un aumento sostenido de casos de complicaciones vasculares graves vinculadas al consumo de tusi, especialmente en pacientes jóvenes, un grupo etario en el que normalmente no se sospecha de causas vasculares como primera línea de diagnóstico. Los cuadros clínicos documentados incluyen vasoespasmo arterial severo, trombosis arterial y venosa aguda, isquemia que puede derivar en amputaciones, necrosis digital, síndrome compartimental y accidentes cerebrovasculares isquémicos o hemorrágicos. La dificultad para identificar a tiempo estas complicaciones radica en que los médicos suelen descartar problemas vasculares en pacientes jóvenes, por lo que el Ministerio recomendó expresamente al personal sanitario incluir el antecedente de consumo de tusi o 2C-B en la evaluación de cualquier presentación vascular atípica o de inicio súbito.

El Ministerio puso a disposición de las autoridades locales y nacionales el equipo técnico del SAT para fortalecer la recolección y el análisis de muestras en las calles, con el objetivo de ampliar la vigilancia epidemiológica y anticipar la aparición de nuevas sustancias o mezclas peligrosas. Asimismo, hizo un llamado a la ciudadanía para que, ante cualquier síntoma de alerta tras el consumo —como dolor intenso en una extremidad, cambios de coloración de la piel, frialdad o entumecimiento, cefalea súbita intensa o dificultades para hablar— se acuda de inmediato a un centro de salud, sin esperar a que los síntomas se agraven. La información y la orientación, subrayó la cartera, deben darse sin estigmatización, reconociendo que se trata de un problema de salud pública que requiere prevención, diagnóstico temprano y tratamiento oportuno.

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