Las autoridades de Bogotá revelaron la macabra ruta que siguió un taxi la madrugada del 21 de mayo, cuando transportaba el cadáver del profesor Kevin Santiago Ángel Garzón desde una vivienda en la localidad de Kennedy hasta un potrero en el barrio El Tintal, en el suroccidente de la ciudad, donde el cuerpo fue incinerado. El docente de Informática y Robótica, de 31 años, había desaparecido horas antes, tras salir de su trabajo en el Colegio Santiago de las Atalayas en Bosa y dirigirse a un gimnasio en el barrio Gran Colombiano, también en Kennedy. La investigación, a cargo del CTI de la Fiscalía General de la Nación, logró reconstruir el trayecto del vehículo mediante cámaras de seguridad, un recorrido de aproximadamente diez minutos que culminó con el abandono de la maleta que contenía el cuerpo sin vida, la cual fue incinerada en el lugar.
Según la reconstrucción de los hechos, tres hombres salieron de una vivienda en el barrio La Rivera cargando con dificultad una maleta, que luego subieron al baúl de un taxi que los esperaba estacionado. El vehículo se desplazó hasta el potrero en El Tintal, donde los individuos bajaron la maleta y le prendieron fuego. Vecinos y recicladores alertaron a las autoridades, y una mujer que transitaba por una vía de bicicletas fue quien finalmente dio con el cadáver. “Yo me acerqué por curiosidad y vi una pierna afuera. Pasó una moto de la Policía y yo les dije que miraran porque ahí había un muerto”, relató la testigo a Citytv, describiendo el momento del hallazgo en la tarde del 21 de mayo.
Una investigación que apunta a motivos personales
El cuerpo del profesor, identificado mediante técnicas de lofoscopia y comparación de huellas dactilares por el Instituto Nacional de Medicina Legal, presentaba claros signos de tortura, según confirmó el informe forense. El director del instituto, Ariel Cortés, indicó que el cadáver permanece bajo análisis a la espera de ser entregado a la familia. Kevin Santiago Ángel desapareció la noche del 20 de mayo; su madre, Marta Garzón, denunció la desaparición esa misma noche, luego de que el docente tuviera su último contacto vía WhatsApp a las 6:15 p. m. Las autoridades descartaron las hipótesis de robo o ajuste de cuentas, y la investigación se orienta hacia un posible motivo pasional. Se investiga el ingreso del docente a la vivienda en compañía de una mujer horas antes de su desaparición, y la Fiscalía ha señalado a cinco hombres como presuntos involucrados, aunque hasta el momento no se reportan capturas confirmadas.
El crimen ha generado una profunda conmoción en la comunidad educativa de Bogotá, especialmente en el colegio donde Kevin Santiago se desempeñaba como profesor de Informática y Robótica. La reconstrucción de la ruta, basada en las cámaras de seguridad y difundida por Noticias Caracol, ha permitido a los investigadores establecer con precisión el trayecto del taxi y los movimientos de los sospechosos. Mientras tanto, la familia del docente espera la entrega del cuerpo para darle sepultura, en medio del dolor y la exigencia de justicia por un crimen que ha estremecido a la capital colombiana.












