Denuncias de acoso sexual habrían causado salida de Gabriel Meluk, editor de deportes de El Tiempo

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La salida de Gabriel Meluk como editor de deportes de El Tiempo, anunciada por el propio periodista el 27 de mayo de 2026 como parte de un “recorte y reestructuración”, habría sido en realidad la consecuencia directa de múltiples denuncias de acoso sexual reveladas en una reunión interna convocada por la editora de Género, Jineth Bedoya, dos semanas antes del anuncio oficial. La investigación de la Revista Raya, publicada el 28 de mayo, desvirtúa la versión del veterano columnista y expone un patrón sistemático de conductas inapropiadas que habrían sido conocidas por la dirección del diario durante años sin que se tomaran medidas contundentes.

La reunión se realizó por orden de Luz Ángela Sarmiento, hija del dueño de El Tiempo, luego de que estallara una ola de denuncias en otros medios colombianos como Noticias Caracol y Red+ Noticias, que ya había provocado las salidas de figuras como Jorge Alfredo Vargas, Ricardo Orrego y Giovanni Celis. Bedoya envió un correo institucional únicamente a las empleadas, informó sobre seis quejas formales que ella misma había remitido a Recursos Humanos en 2019 —sin resultados concretos— y motivó a las asistentes a compartir sus experiencias de manera anónima. Allí, varias periodistas y excolaboradoras relataron episodios de contacto físico no deseado que se remontaban a años atrás.

Testimonios de acoso sistemático

Entre los relatos recogidos por la Revista Raya, con nombres modificados para proteger la identidad de las víctimas, destaca el de Sara Lucía, quien en 2019 era practicante en la sección de deportes. “Desde ahí empezó el calvario. Él todos los días pasaba por mi puesto y siempre buscaba la manera de acercarse, de saludarme, y sus abrazos eran cada vez más incómodos, más raros, así yo no le correspondiera. Lo que más asco me daba era su manera particular de dar besos en la mejilla, que no era chocar mejilla con mejilla como en un saludo normal, sino que él se aseguraba de que yo sintiera su boca en mi mejilla; yo trataba de quitarme, pero él me cogía la cara para que yo no la pudiera mover y él darme el beso”, declaró Sara Lucía, quien además contó que Meluk la llamó a su puesto con el pretexto de revisar una nota y le puso la mano en la pierna. Por miedo a ser vista como problemática siendo practicante, no presentó queja.

“Yo estaba sola en un pasillo; no lo conocía, nunca había hablado con él, él se me abalanzó a saludarme con fuerza, me abrazó, cuando sentí que él me estaba bajando la mano y comenzó a cogerme la cola yo en ese momento lo alejé con fuerza y él se fue; yo no entendí qué era lo que acababa de pasar”

Jimena (nombre modificado), periodista, practicante a finales de 2020

Jimena también afirmó que la conducta de Meluk interfería en su participación en coberturas especiales y que las advertencias entre compañeras eran constantes: “Ni siquiera era un secreto a voces, es algo que todo el mundo sabe”. En la misma línea, Sara Lucía recordó haber recibido la advertencia de “Cuidado con Meluk, no le des confianza” cuando llegó como practicante. Una exredactora de City TV —canal vinculado al mismo grupo editorial—, que trabajó entre 2016 y 2020, describió a Meluk como alguien que “sobrepasa los límites físicos cuando te saluda, te toca de más, te aprieta fuerte la cara para estamparte el beso así esquineado, te coge de la cintura, te abraza fuertísimo; llegó al punto de que yo evitaba al máximo encontrármelo para no tener que saludarlo”. Otra excolaboradora de la sección Economía/Portafolio entre 2019 y 2021 lo calificó como “un morboso de aquí a la luna. Lo que pasa es que una siente que está exagerando, que al final no me hizo nada, entonces una lo deja pasar, y lo que una hace es tratar de evitarlo lo que más pueda”. Una redactora con cinco años en la sección Bogotá confirmó que “el hecho de que Meluk era un morboso y que una tenía que aguantar toda clase de comentarios se sabía [en el periódico]”.

Una salida que esconde un patrón de impunidad

Gabriel Meluk, quien trabajó 34 años en El Tiempo, 22 de ellos como editor de deportes, y ganó dos premios nacionales de periodismo Simón Bolívar, anunció su salida en la red social X con un mensaje escueto: “Hoy fue mi último día como periodista de @ELTIEMPO. La compañía acaba de informarme que por recorte y reestructuración tomaron esa decisión. Un saludo para todos”. Consultado por Revista Raya, insistió en esa versión y no se pronunció sobre los señalamientos de acoso. Sin embargo, la investigación revela que la orden de realizar la reunión interna provino de Luz Ángela Sarmiento y que la dirección del diario conocía al menos seis quejas formales desde 2019, archivadas sin ninguna consecuencia. El caso de Meluk se suma a una cadena de denuncias de acoso en medios colombianos que, desde el 20 de marzo de 2026, han sacudido las redacciones del país, evidenciando que los mecanismos internos de prevención y sanción siguen siendo insuficientes para proteger a las periodistas.

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