En medio de la recta final hacia la primera vuelta presidencial en Colombia, un video publicado por el influencer Cristian Pasquel ha sacudido las redes sociales con una pregunta que nada tiene que ver con propuestas de gobierno. El creador de contenido reunió a cinco creadoras de contenido para adultos, quienes participaron en una encuesta informal en la que debían elegir, basándose únicamente en su apariencia, cuál de los dos candidatos presidenciales tiene «cara de ser mejor en la cama». La votación, realizada en la cuenta de Instagram de Pasquel, arrojó un resultado de tres votos a favor de Iván Cepeda frente a dos para Abelardo de la Espriella.
Durante el video, que rápidamente se volvió viral a pocos días de los comicios, Pasquel lanzó la polémica pregunta: «¿Quién tiene cara de ser mejor en la cama?». Una de las creadoras no dudó en responder: «Para mí, Abelardo, obviamente». Sin embargo, la mayoría inclinó la balanza hacia Cepeda. Otra participante justificó su elección afirmando: «Yo creo que Cepeda… tiene como cara de malo, como de sucio». Otras sumaron comentarios como «Súper bien, tiene carita de malo» y «De que te domina, te desbarata, te todo». Al final, Pasquel sentenció: «Esta encuesta quedó tres Iván Cepeda, dos Abelardo de la Espriella».
Reacciones y humor en las redes
La publicación no solo generó risas, sino que desató una oleada de comentarios que continuaron el debate desde la irreverencia y el humor. Entre las reacciones destacaron frases como «Para mí Abelardo es una amiga más», «Disque Cepeda. Jajajajaja solo con mirarle esos dientes gaaaas», «Me gustan barbaditos y medio nerds», «Ayyyyy noooo imagínate un escupitajo de Cepeda» y «Qué perturbador». Incluso otros políticos se colaron en la conversación: «Yo me quedo con Francia», escribió un usuario en alusión a la candidata Francia Márquez. Sin identificar a las creadoras ni a los usuarios que opinaron, el video refleja cómo, a días de una elección crucial, una pregunta trivial sobre el aspecto físico de los candidatos logra captar la atención de miles de personas, mezclando la política con el entretenimiento más frívolo.












