A tres días de la primera vuelta electoral del 31 de mayo de 2026, Transparencia por Colombia presentó su segundo informe de seguimiento a la financiación de las campañas presidenciales, revelando que las 14 candidaturas que iniciaron el proceso reportaron ingresos por $84.186 millones y gastos por $68.487 millones, con una concentración abrumadora en las campañas de Abelardo De La Espriella, Paloma Valencia e Iván Cepeda, que en conjunto suman el 92% de los ingresos y el 90% de los gastos totales. Así lo detalló el director de la organización, Andrés Hernández, quien advirtió que la principal fuente de financiación son los créditos bancarios, que representan el 94% de los ingresos reportados.
De las 14 campañas iniciales, tres ya han renunciado, y el seguimiento se realizó a través del aplicativo Cuentas Claras del Consejo Nacional Electoral, donde los candidatos deben reportar obligatoriamente sus ingresos y gastos. Según Hernández, «se evidencia una relación directa entre las candidaturas que lideran la mayoría de las encuestas y la mayor proporción de ingresos y gastos reportados».
Las tres campañas líderes concentran la mayor parte de los recursos
Abelardo De La Espriella reportó ingresos por $32.000 millones y gastos por $26.087 millones, con créditos del Banco de Bogotá por $15.000 millones, Bancolombia por $12.000 millones y BBVA por $5.000 millones. Su gasto representa el 67% del tope permitido para la primera vuelta, fijado en $39.003 millones. La campaña de Paloma Valencia registró ingresos por $30.000 millones y gastos por $22.308 millones, financiados principalmente con un crédito de Bancolombia por $30.000 millones; ha ejecutado el 57% del tope. Iván Cepeda, por su parte, reportó ingresos por $15.000 millones y gastos por $13.242 millones, con un crédito de Confiar Cooperativa Financiera por $15.000 millones, y ha utilizado el 34% del límite de gastos. Ninguna de las tres principales campañas supera el 70% del tope permitido, según el informe.
Propaganda electoral domina los gastos
El rubro de propaganda electoral representa el 71,4% del gasto total reportado, mientras que la administración de las campañas absorbe el 16%. En el caso de Cepeda, la propaganda ascendió a $9.931 millones y los actos públicos a $1.535 millones; De La Espriella gastó $18.836 millones en propaganda y $5.832 millones en administración; Valencia destinó $15.756 millones a propaganda y $3.268 millones a administración. Los actos públicos apenas representan el 4,9% del gasto total, pero Hernández advirtió que «esta cifra es aún baja, si se tienen en cuenta los eventos de cierre de campaña realizados durante la última semana. Por lo tanto, es de esperarse que el reporte de gastos por este concepto aumente en estos últimos días previos a la elección».
«Hacemos un llamado a las campañas para que continúen con el cumplimiento de los reportes de ingresos y gastos en el aplicativo Cuentas Claras. También esperamos que el CNE garantice la estabilidad y el correcto funcionamiento del aplicativo Cuentas Claras durante lo que resta del proceso electoral e invitamos a la ciudadanía a denunciar cualquier irregularidad y posibles delitos electorales que se evidencien durante los últimos días de campaña»
Andrés Hernández, director de Transparencia por Colombia
El informe también señala que el CNE aprobó anticipos estatales por $21.567 millones para las campañas de Claudia López, Santiago Botero, Sergio Fajardo, Sondra Macollins y Mauricio Lizcano, entre el 20 y 21 de mayo, aunque estos recursos aún no han sido registrados como ingreso en Cuentas Claras. La organización reiteró la necesidad de que el sistema se mantenga estable y que la ciudadanía esté alerta ante posibles irregularidades en los últimos días de la contienda electoral.












