En un fallo que reavivó el dolor de una familia marcada por el silencio judicial, el médico Edward González Saavedra fue condenado a diez años y cinco meses de prisión por actos sexuales abusivos contra su hijastra, una menor que en 2013 apenas tenía trece años. La sentencia, dictada el jueves 28 de mayo de 2026 por el Juzgado 16 Penal del Circuito de Cali, encontró al galeno responsable de actos sexuales abusivos con persona menor de catorce años, agravados por la indefensión en que se encontraba la víctima al momento de los hechos.
La investigación, que permaneció varios años archivada hasta que fue reactivada, logró acreditar ante la jueza que el entonces profesional de la medicina aprovechó la condición de hijastra de la menor para cometer los abusos. Hoy, entre los 25 y 26 años, la víctima logró que la justicia reconociera el daño padecido en su adolescencia. Su defensa estuvo a cargo del abogado Élmer Montaña, quien actuó como representante de la parte civil durante todo el proceso.
El médico de Maradona y otros procesos en curso
González Saavedra, quien en el pasado atendió al legendario futbolista Diego Armando Maradona en el marco de sus tratamientos por adicciones, no solo enfrenta esta condena. Sobre él pesan otros tres procesos judiciales en etapa de juicio: uno en Bogotá y dos en Cali. En todos los casos se trata de denuncias presentadas por antiguas pacientes que aseguran haber sido abusadas en contextos terapéuticos, en los cuales, según las acusaciones, no podían oponerse debido a la relación de poder y confianza propia de la consulta médica.
La condena por el caso de su hijastra marca un precedente en la judicialización de estos hechos, que datan de hace más de una década. El fallo, que aún podría ser apelado por la defensa del médico, representa un respiro para quienes han denunciado abusos en el ámbito familiar y clínico, y reabre el debate sobre la protección de menores en entornos donde el agresor goza de autoridad y cercanía emocional.












