El periódico británico Financial Times publicó este 28 de mayo un análisis en el que afirma que el presidente Gustavo Petro se resiste a ser un mandatario saliente sin poder y busca mantener influencia política más allá de su mandato, que concluirá en agosto de 2026. Según el diario, Petro continúa dominando el debate público colombiano y promueve la idea de una nueva asamblea constituyente, apoyado en una base política estable que oscila entre el 30% y el 35% de respaldo, según estimaciones de la profesora Sandra Borda, de la Universidad de los Andes.
El artículo, que describe a Petro como un líder que “a menudo domina el debate político” por encima de los propios candidatos presidenciales, destaca que el mandatario ha logrado recomponer su imagen después de meses de caída en las encuestas. Según la más reciente medición de Invamer, su aprobación alcanzó el 45,8%, casi diez puntos porcentuales más que en noviembre de 2024. Ese repunte coincide con el aumento del salario mínimo en un 23%, medida que consolidó respaldo popular pero que presiona las finanzas públicas. El candidato de su partido, Iván Cepeda, aparece como favorito para las elecciones cuya segunda vuelta está prevista para el 21 de junio.
El análisis del Financial Times contrasta las cifras de apoyo con las críticas de sus opositores, que ven en su comportamiento señales de lo que consideran aspiraciones autoritarias. Bruce Mac Master, presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi), afirmó al diario que “Gustavo Petro ha demostrado que podría tener aspiraciones autoritarias. Él parece querer un presidente con un enorme poder concentrado en su persona y sin el Congreso”. Mac Master añadió que “él ignora que la Constitución colombiana fue concebida para que nadie pueda apoderarse del mando del país”. Petro, por su parte, ha atacado la independencia del banco central y ha propuesto reescribir la Carta Magna como vía para profundizar sus reformas.
“Es Petro, y no los candidatos presidenciales, quien a menudo domina el debate político”
Sandra Borda, profesora de la Universidad de los Andes
El diario también reproduce una polémica interna dentro del propio círculo del mandatario. El excanciller Álvaro Leyva, quien fue su ministro de Relaciones Exteriores, publicó en abril una carta en la que lo acusó de ser “drogadicto” y de haber desaparecido dos días durante un viaje a París. Petro negó la acusación y respondió que en la capital francesa había cosas “más interesantes” que hacer con Leyva. Posteriormente, el excanciller admitió que no había visto al presidente consumir drogas directamente, y el Financial Times cita su carta para señalar que “su recuperación, lamentablemente, no se ha producido”, en referencia a la relación entre ambos. Leyva se había declarado en rebeldía contra la administración Petro.
El periódico compara el estilo político de Petro con el del expresidente estadounidense Donald Trump por su capacidad de atraer atención mediática, provocar a sus adversarios y usar las redes sociales para atacar. La administración Trump revocó temporalmente la visa de Petro tras un discurso en Nueva York, aunque luego ambos recompusieron la relación en una reunión en el Despacho Oval en febrero. Un veterano político de un partido rival, que no fue identificado por el diario, resumió el poder de Petro con una frase: “Petro es el único político en el país capaz de ofrecer las tres cosas” –miedo, odio y esperanza–.
De cara al futuro, críticos temen que, si su partido pierde las elecciones, Petro pueda convocar protestas callejeras para debilitar al nuevo Gobierno, que heredará un elevado déficit presupuestario. A pesar de no haber logrado aprobar reformas clave como la de salud, la laboral o la política de Paz Total –esta última reemplazada por un enfoque militar–, el mandatario mantiene un estilo personal marcado por polémicas, ausencias y publicaciones nocturnas en redes sociales. Cuando un periodista le preguntó directamente sobre rumores de consumo de alcohol, Petro respondió: “Soy adicto… ¡al café!”.












