Ataque a líder social en Caquetá desata tiroteo entre Ejército y escoltas de UNP

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Un ataque armado contra el vehículo blindado del líder social Hugo Cuéllar, ocurrido la tarde del pasado 28 de mayo en el departamento de Caquetá, derivó en un confuso intercambio de disparos entre soldados del Ejército Nacional y los escoltas de la Unidad Nacional de Protección (UNP) que custodiaban al dirigente. El incidente, registrado aproximadamente a las 3:00 p. m. sobre la Ruta Nacional 65, entre los municipios de El Paujil y El Doncello, movilizó a las tropas de la Brigada 12 en medio de un patrullaje de control territorial. Pese a la tensión del momento y la ráfaga de disparos, no se reportaron heridos ni fallecidos entre los uniformados ni el personal de seguridad del líder social.

De acuerdo con el relato de uno de los escoltas de la UNP, el ataque contra Cuéllar se inició cuando una motocicleta de color verde se interpuso en la vía. “Venían dos manes en una moto adelante. Los manes venían por toda la mitad de la carretera de civil y en una moto verde. Yo dije: ‘Píteles’, porque nosotros pensábamos que los manes estaban borrachos. Cuando le pitó, paran la moto en toda la línea, el de atrás se voltea y lo primero que le vemos es una uzi y nos da plomo de una vez, un solo rafagazo”, narró el escolta a medios nacionales. Tras la agresión, los dos hombres armados, que portaban una mini uzi, fueron capturados por las autoridades.

Confusión en el patrullaje militar

La situación se tornó crítica minutos después del atentado, cuando los escoltas de la UNP se encontraron con una patrulla del Ejército que realizaba labores de vigilancia en la misma zona. Los militares, que horas antes habían reportado la presencia de pancartas alusivas a las extintas Farc-EP sobre el corredor vial, desplegaron un operativo que derivó en un cruce de disparos con el esquema de seguridad de Cuéllar. La falta de identificación visible por parte de los escoltas generó la confusión. “Estamos esperando que llegue el coronel de la brigada, el fiscal, porque aquí tienen a los manes. Supuestamente, que ellos tenían una información de una camioneta en ese estilo que lleva gente armada, pero dispararon sin identificarse ni nada, acá estamos esperando”, declaró uno de los miembros del equipo de protección de la UNP, visiblemente consternado por los hechos.

“Venían dos manes en una moto adelante. Los manes venían por toda la mitad de la carretera de civil y en una moto verde. Yo dije: ‘Píteles’, porque nosotros pensábamos que los manes estaban borrachos. Cuando le pitó, paran la moto en toda la línea, el de atrás se voltea y lo primero que le vemos es una uzi y nos da plomo de una vez, un solo rafagazo”

Escolta de la UNP

El vehículo blindado de nivel superior en el que se movilizaba Hugo Cuéllar, propiedad de la UNP, quedó bajo custodia de la Policía Nacional y gracias a su blindaje los ocupantes no sufrieron heridas de consideración. Las autoridades investigan si hubo irregularidades en la actuación de los militares y los escoltas durante el confuso intercambio de disparos, mientras se espera un pronunciamiento oficial de la Policía Nacional sobre la captura de los dos presuntos agresores. El ataque evidencia la fragilidad de los esquemas de protección en regiones como Caquetá, zona con histórica presencia de grupos armados y donde la violencia contra defensores de derechos humanos se mantiene como una constante amenaza.

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