La Registraduría Nacional del Estado Civil, encabezada por el registrador Hernán Penagos, recordó este sábado 30 de mayo a los ciudadanos que deben verificar su puesto y mesa de votación antes de la primera vuelta de las elecciones presidenciales del 31 de mayo de 2026. Como parte de las garantías de transparencia, la entidad anunció que entre el 28 y 29 de mayo se realizó el congelamiento del código fuente y los ejecutables de los sistemas de preconteo y escrutinio, un procedimiento que contó con la participación de la Procuraduría General, la Contraloría, los partidos políticos y observadores internacionales como la Unión Europea, la OEA, el IIDH/CAPEL y la Misión de Observación Electoral (MOE Colombia).
Para consultar el lugar de votación, los más de 41 millones de ciudadanos habilitados pueden utilizar el chatbot de la Registraduría, la aplicación móvil ‘aVotar’ disponible en Google Play y App Store, o acceder a la página web oficial www.registraduria.gov.co. En Bogotá, donde se concentran cerca de 6 millones de votantes distribuidos en más de 1.000 mesas, la Registraduría aclaró que Corferias no está habilitada para todo el electorado, por lo que se recomienda verificar la ubicación exacta con anticipación para evitar aglomeraciones y ausentismo. Cabe recordar que el único documento válido para ejercer el voto es la cédula de ciudadanía, ya sea en su versión física (amarilla con hologramas) o digital, presentada en el dispositivo móvil.
Así se blindó el software electoral
El congelamiento del código fuente replicó el mismo protocolo aplicado en las elecciones al Congreso y las consultas presidenciales del 8 de marzo de 2026. Según explicó el registrador Penagos, el proceso consistió en proteger el software con una contraseña de 24 caracteres, construida con aportes de la propia Registraduría, la Unión Temporal ILE 2026 (integrada por Thomas Greg & Sons), los auditores de los partidos políticos y la Procuraduría. Se generaron copias de seguridad y se aplicó una verificación hash, cuyos valores quedaron registrados como constancia de que, al momento de abrir los sistemas el domingo, no se habrá realizado ninguna modificación. El código fuente fue guardado en sobres de seguridad y quedó bajo la custodia del procurador general Gregorio Eljach Pacheco.
«Esos códigos hash serán la constancia de que, el próximo domingo, en el momento en que se abran los software para iniciar el procesamiento de la información, no se ha realizado ningún tipo de modificación»
Hernán Penagos, registrador Nacional del Estado Civil
El periodo para inscribir o cambiar el lugar de votación finalizó el 31 de marzo de 2026, y las actualizaciones quedaron visibles desde el 30 de abril. Además, las cédulas expedidas por primera vez hasta el 31 de enero de 2026 ingresaron automáticamente al censo electoral. En contraste, los miembros activos de la fuerza pública no pueden votar, según el artículo 86 del Código Electoral, aunque sí lo pueden hacer aquellos que se encuentran en buen retiro. Las personas inhabilitadas por sentencias judiciales no figuran en el censo, cuyo corte de actualización se realizó dos meses antes de los comicios. Cabe mencionar que en 2023 el Consejo Nacional Electoral anuló 793.856 inscripciones de cédulas por trashumancia electoral, una práctica que la Registraduría busca evitar con estos controles. Los comandantes de la fuerza pública, por su parte, debieron remitir los listados de cédulas de sus miembros antes del 28 de febrero para garantizar que el censo estuviera depurado.












