El presidente Gustavo Petro instaló oficialmente la jornada electoral de este domingo 31 de mayo de 2026 en la Plaza de Bolívar de Bogotá, un acto protocolario con el que dio apertura a los comicios presidenciales que definirán al sucesor en la Casa de Nariño para el período 2026-2030. Durante su intervención, el mandatario no solo habilitó el proceso democrático, sino que lanzó un enfático llamado a la ciudadanía para que asuma un rol activo en la vigilancia del escrutinio, con el objetivo de garantizar la transparencia de la votación. «Que el voto se refleje con exactitud. Invito a la ciudadanía a estar después del cierre de las urnas y cuidar mesa por mesa», declaró Petro desde el emblemático lugar.
Tras la instalación, el presidente se trasladó al Capitolio Nacional, donde ejerció su derecho al sufragio acompañado de su hija Antonella y varios miembros de su gabinete. En un ambiente que calificó como de «fiesta democrática», Petro vinculó directamente la libertad del sufragio con la lucha contra prácticas ilegales como la compra de votos. «El que compra votos es un delincuente, un criminal. Si se elige a las personas que designa el comprador de votos se lleva el crimen al poder», advirtió, subrayando que estas acciones constituyen delitos que atentan contra la soberanía popular y la integridad del proceso electoral.
Un llamado a la transparencia en medio de la transición
El mandatario, quien actualmente ocupa la jefatura del Estado pero no busca la reelección, negó cualquier intención de perpetuarse en el poder y destacó la importancia de que el próximo presidente, quien asumirá el 7 de agosto de 2026, sea electo en un ambiente de plenas garantías. En sus declaraciones, Petro también se refirió a las presiones políticas y laborales que pueden afectar la libre decisión de los votantes, insistiendo en que la vigilancia ciudadana es la herramienta más efectiva para contrarrestar estas amenazas. La jornada, que se encuentra en desarrollo, transcurre con la expectativa de que los colombianos acudan masivamente a las urnas para elegir al nuevo jefe de Estado en unos comicios que marcan un punto de inflexión en la vida política del país.












