En la noche del 31 de mayo de 2026, el excandidato presidencial Miguel Uribe Londoño rompió el silencio tras conocer los resultados de las elecciones presidenciales que lo ubicaron en el octavo lugar. A través de un video difundido en sus redes sociales (@migueluribel/X), el dirigente del Partido Demócrata Colombiano agradeció a sus seguidores y defendió con vehemencia el legado de su hijo, Miguel Uribe Turbay, asesinado cuando también aspiraba a la Presidencia. Con el 99,87% de las mesas escrutadas, Uribe Londoño obtuvo 28.642 votos, equivalentes al 0,12% del total.
“Agradezco de todo corazón a cada persona que nos apoyó en esta campaña y al excelente equipo que nos acompañó”, expresó en su mensaje. En un tono pausado pero firme, Uribe Londoño aseguró que superaron “toda clase de obstáculos” gracias a “la fe, la coherencia, el amor, la decencia y la integridad que nos caracterizó todo el tiempo”. Su candidatura, marcada por el drama personal de la muerte de su hijo, se presentó desde el inicio como una cruzada para mantener vivo el ideario del joven político.
Una campaña en nombre de la memoria
Miguel Uribe Londoño, quien reemplazó a su hijo tras el homicidio que conmocionó al país, construyó su plataforma sobre la promesa de honrar el sueño de Miguel Uribe Turbay: una Colombia con seguridad y oportunidades. “Con firmeza y con convicción, tomamos la antorcha que nos dejó Miguel”, había dicho antes de la votación. En su reacción postelectoral, reiteró ese compromiso: “Defendimos y honramos el legado de Miguel con carácter y entereza. Junto a Delia —su esposa— llevaremos tu luz hasta el final de nuestras vidas”.
El ambiente político colombiano, altamente polarizado, no fue un obstáculo para que el excandidato insistiera en la necesidad de mantener viva la causa familiar. A lo largo de la jornada electoral, Uribe Londoño había llamado a la ciudadanía a participar masivamente: “Hay que salvar la democracia, invito a los colombianos a que salgan a votar”. En la víspera, su mensaje fue igual de directo: “Los invito a votar mañana por nosotros. Por una sola Colombia con seguridad y oportunidades. Es lo que Miguel soñó y es lo que nos mueve hoy y nos moverá siempre”.
“Agradezco de todo corazón a cada persona que nos apoyó en esta campaña y al excelente equipo que nos acompañó. Hicimos un gran trabajo, hemos tenido toda clase de obstáculos, pero los superamos con la fe, la coherencia, el amor, la decencia y la integridad que nos caracterizó todo el tiempo”.
Miguel Uribe Londoño, excandidato presidencial del Partido Demócrata Colombiano
Pese al magro resultado electoral, Uribe Londoño quiso dejar un mensaje de esperanza a sus simpatizantes: “Sigamos caminando y confiando en Dios”. La octava posición en la contienda no empaña, según él, la esencia de una campaña que nació del dolor y la convicción. Su reacción, difundida en las mismas redes donde su hijo construyó su propia base de apoyo, cierra —al menos por ahora— un capítulo en la historia política de una familia que ha marcado la agenda del país con su tragedia y su persistencia.












