Colombia definirá a su próximo presidente en una segunda vuelta electoral el próximo 21 de junio de 2026, tras la victoria parcial de Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda en la primera ronda celebrada el 31 de mayo, sin que ninguno de los dos alcanzara el umbral de la mayoría absoluta requerido para evitar el balotaje. De esta manera, el país se apresta a vivir su sexta experiencia con el mecanismo de segunda vuelta desde su implementación en la Constitución de 1991, un sistema que solo ha sido excepcional en dos ocasiones, cuando Álvaro Uribe Vélez logró imponerse en primera vuelta durante los años 2002 y 2006.
El actual presidente Gustavo Petro y la vicepresidenta Francia Márquez, quienes aún ejercen el poder, serán los encargados de entregar las banderas a los nuevos mandatarios electos, en un proceso que ha estado marcado por la alta polarización política. De acuerdo con el conteo oficial, ninguno de los candidatos superó el 50% más uno de los votos válidos, por lo que ahora la contienda se centrará entre De la Espriella y Cepeda, quienes buscarán capitalizar el descontento o el respaldo de las urnas en esta segunda ronda.
Un historial de remontadas y giros estratégicos
La historia reciente de las segundas vueltas en Colombia demuestra que, aunque en cuatro de los seis balotajes anteriores ganó quien lideró la primera ronda, también se han presentado dos remontadas significativas. En 1998, Andrés Pastrana perdió la primera vuelta por apenas 26.878 votos, obteniendo un 34,34% frente al 34,59% de Horacio Serpa, pero logró imponerse en la segunda con un contundente 50,39% y más de seis millones de votos. Aquella gesta estuvo marcada por un giro estratégico hacia la paz con las Farc, que incluyó una polémica foto con el entonces jefe guerrillero Manuel Marulanda, conocido como “Tirofijo”.
Otro caso emblemático ocurrió en 2014, cuando Juan Manuel Santos perdió la primera vuelta por más de 458.000 votos frente a Óscar Iván Zuluaga (25,72% contra 29,28%), pero remontó en la segunda vuelta con un 50,95% de los sufragios, equivalente a más de 7,8 millones de votos. En aquella ocasión, el quiebre definitivo entre Santos y Uribe, ocurrido por el restablecimiento de relaciones con Venezuela y el inicio de los diálogos con las Farc en Cuba, fue el detonante de una campaña que se definió en el balotaje. La abstención en esa elección rondó el 60%, un dato que los analistas examinarán de cara a la nueva contienda.
El contexto de la nueva disputa
Las remontadas históricas se produjeron en contextos de alta polarización y con giros estratégicos de última hora. En 1998, la candidatura de Noemí Sanín, que obtuvo un 26,88% en la primera vuelta, fue decisiva como un tercer bloque que inclinó la balanza hacia Pastrana. En 2014, el escándalo del hacker Andrés Sepúlveda y los paros agrarios previos crearon un ambiente de inestabilidad que Santos supo capitalizar. Ahora, con Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda como protagonistas, la pregunta es si alguno de los dos podrá repetir la hazaña de remontar o si simplemente se cumplirá la tendencia de que el líder de la primera vuelta se impone en el balotaje. La cita con las urnas será el 21 de junio.












