Paisajes Sostenibles impulsa una caficultura que protege la biodiversidad en Caldas

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El proyecto completa seis años de trabajo en el centro-sur del departamento, integrando la producción de café de alta calidad con acciones de conservación ambiental y protección de aves migratorias.

La producción de café y la conservación de los ecosistemas avanzan de manera articulada en varias zonas de Caldas gracias al proyecto Paisajes Sostenibles (PaSos), una iniciativa que durante los últimos seis años ha promovido prácticas ambientales entre caficultores del centro-sur del departamento.

Así lo explicó Rocío Espinosa, integrante del programa, durante una entrevista en el espacio radial Por los Caminos de Caldas, en la que destacó el trabajo conjunto que adelantan diferentes organizaciones para fortalecer la sostenibilidad en las fincas cafeteras.

El proyecto reúne esfuerzos de la Fundación Ecológica Cafetera, el Comité de Cafeteros de Caldas, Vivo Cuenca, la Central Hidroeléctrica de Caldas (CHEC) Grupo EPM y la organización internacional American Bird Conservancy.

Espinosa señaló que la iniciativa busca consolidar paisajes más sostenibles, en los que la producción cafetera esté acompañada de acciones orientadas a la conservación ambiental y la protección de la biodiversidad.

Uno de los componentes que ha cobrado mayor relevancia es el relacionado con el avistamiento y conservación de aves, especialmente de especies migratorias que han registrado disminuciones poblacionales en los últimos años. A través de los Censos Participativos de Aves en Finca, los productores y habitantes rurales reciben capacitación para identificar las especies presentes en sus predios y comprender el papel que cumplen las fincas cafeteras como hábitat y refugio para estas aves.

Durante 2026, el proyecto desarrolla actividades correspondientes al cierre de su tercera fase. Entre ellas se encuentran procesos de formación y acompañamiento a los participantes del concurso Café, Bosques y Aves, una estrategia orientada a promover prácticas sostenibles que contribuyan tanto a la calidad del café como a la conservación de los recursos naturales.

“Estamos trabajando para que los caficultores afiancen prácticas que disminuyan los impactos ambientales, pero que al mismo tiempo permitan aumentar la calidad de su café y fortalecer las condiciones de conservación en sus fincas”, indicó Espinosa.

Como parte de estas acciones, también fueron entregados 14 kits de las denominadas “7P”, herramientas destinadas a fortalecer los procesos de postcosecha y apoyar la implementación de buenas prácticas relacionadas con la calidad y la sostenibilidad de la producción cafetera.

Según los responsables del programa, las actividades se concentran en acompañar a los productores en la adopción de métodos que permitan mantener la productividad de los cultivos mientras se conservan corredores biológicos, fuentes hídricas y hábitats para distintas especies de fauna presentes en las zonas cafeteras del departamento.

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