La presidenta de la Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral (Acemi), Ana María Vesga, lanzó una advertencia urgente sobre la delicada situación que enfrenta el sistema de salud colombiano. En declaraciones a la Revista Semana, reportadas el pasado 9 de abril de 2025, la vocera de las EPS señaló que el próximo gobierno recibirá una crisis profunda que combina problemas asistenciales, financieros y de confianza. Su principal llamado fue a priorizar la atención de los pacientes críticos por encima de cualquier discusión sobre una nueva reforma estructural, subrayando que “la vida de los colombianos no da espera”.
Vesga detalló que el deterioro progresivo del sistema se evidencia en más de dos millones de quejas y reclamos acumulados durante el último año, relacionados con demoras en la asignación de citas, la entrega de medicamentos y la programación de cirugías. A esto se suma que 18 millones de colombianos se encuentran afiliados a EPS que han sido intervenidas por las autoridades. Ante este panorama, la directiva de Acemi propuso una estrategia bautizada como “Punta-Pirámide”, enfocada en identificar durante los primeros 90 días del nuevo gobierno a los pacientes con mayor riesgo, especialmente aquellos que padecen enfermedades oncológicas, crónicas y huérfanas o raras.
Propuesta de estabilización y saneamiento
La iniciativa de Acemi incluye la creación de un Puesto de Mando Unificado en salud, que permita un monitoreo diario de la atención. En el plano financiero, Vesga planteó un esquema de pago gradual de las deudas acumuladas por el sistema, distribuyendo las obligaciones en un plazo de cuatro años: el 40% durante el primer año, el 30% en el segundo, el 20% en el tercero y el 10% restante en el cuarto. Asimismo, propuso actualizar la Unidad de Pago por Capitación (UPC) incorporando variables como el tipo de enfermedad, los riesgos específicos de cada población, la siniestralidad real y la inflación del sector salud.
“La vida de los colombianos no da espera”
Ana María Vesga, presidenta de Acemi
La presidenta de Acemi advirtió que el sistema de salud se ha convertido en un escenario de confrontación política, lo que ha desplazado los asuntos técnicos urgentes que requieren decisiones inmediatas. En ese sentido, subrayó que la prioridad no es impulsar una nueva reforma estructural, sino estabilizar el servicio y atender a los pacientes más vulnerables. Además, planteó que las EPS intervenidas que logren demostrar viabilidad financiera y operativa deberían recuperar su autonomía, mientras que aquellas que no sean viables deben ser liquidadas de manera ordenada. Para recuperar la confianza de los usuarios, Vesga propuso una participación coordinada de todos los actores del sector: pacientes, médicos, EPS, hospitales, industria farmacéutica, academia y el Estado.












