Una nueva encuesta de la firma Atlas-Intel, publicada a 19 días de la segunda vuelta presidencial del próximo 21 de junio, ubica al candidato ultraderechista Abelardo de la Espriella con una ventaja de 7,7 puntos porcentuales frente al senador del Pacto Histórico, Iván Cepeda Castro. Según la medición, contratada por la Revista Semana y realizada tras la jornada de primera vuelta del 31 de mayo, De la Espriella alcanza un 50,3% de intención de voto, mientras que Cepeda obtiene un 42,3%.
El estudio, que aplicó la metodología Random Digital Recruitment a una muestra de 2.030 encuestados, cuenta con un margen de error de ±2 puntos porcentuales y un nivel de confianza del 95%. Además de los votos por los dos candidatos que disputarán la sucesión del presidente Gustavo Petro Urrego, la encuesta revela que un 3,7% de los consultados optaría por el voto en blanco, mientras que un 0,5% manifiesta su intención de no participar en la jornada electoral.
Transferencia de respaldos y rechazo oficialista
La medición evidencia un fenómeno político significativo: la transferencia favorable de respaldos hacia De la Espriella provenientes de la campaña de Paloma Valencia, quien quedó eliminada en la primera vuelta. Este movimiento de simpatizantes hacia el candidato de ultraderecha se suma a una tendencia que, según la encuesta, no favorece al oficialismo. El estudio registra que el partido de Gobierno, el Pacto Histórico, presenta el nivel de rechazo más alto entre todos los consultados, un factor que podría incidir en la estrategia de Iván Cepeda de cara a las próximas tres semanas de campaña.
El sondeo de Atlas-Intel no detalla de forma numérica el porcentaje de indecisos que aún no se han decantado por ninguna de las dos opciones, pero la diferencia de 7,7 puntos se ubica por fuera del margen de error de la encuesta, lo que otorga una ventaja sólida a De la Espriella. A falta de menos de tres semanas para la segunda vuelta, tanto el candidato ultraderechista como el senador del Pacto Histórico concentran ahora sus esfuerzos en consolidar sus bases y en captar a los votantes que aún no han definido su voto en un escenario polarizado.











