El senador Jonathan Ferney Pulido Hernández, conocido como Jota Pe Hernández, denunció públicamente a través de sus redes sociales presuntas trabas y demoras en el proceso de escisión que inició para separarse del partido Alianza Verde. El procedimiento, que ya fue aprobado internamente por la bancada el pasado 13 de abril con 31 votos a favor, uno en contra y una abstención, ahora debe ser validado por el Consejo Nacional Electoral (CNE) para otorgarle una nueva personería jurídica. Hernández, uno de los críticos más radicales del gobierno de Gustavo Petro, argumenta que las diferencias ideológicas con la mayoría del partido, que respaldó la candidatura presidencial del oficialista Iván Cepeda en primera vuelta, son insalvables y lo motivaron a solicitar su salida formal de la colectividad.
En su denuncia, el congresista señaló directamente a la dirección nacional del partido por poner obstáculos en el trámite ante el CNE, un paso indispensable para que la escisión sea efectiva y él pueda conservar su curul como independiente. «Estoy seguro de que si yo estuviese en casa de Cepeda, ese sujeto haría lo que fuera por sacarme de su casa», afirmó Hernández en su cuenta de X, en un tono que refleja la tensión interna que vive la colectividad. Agregó con evidente molestia: «No entiendo por qué quienes me han denominado facho, misógino, nazi, quienes celebraron ‘mi salida’, ahora no quieren permitir que me vaya. ¡Hablémosle claro a Colombia!». Las declaraciones se producen en un contexto donde la Alianza Verde se fracturó tras sumarse a la campaña de Cepeda, respaldado por el presidente Petro, mientras que Hernández se ha mantenido como un «lunar» dentro del partido, oponiéndose abiertamente a las políticas del Ejecutivo.
Un proceso legal que avanza entre tensiones
La escisión es un mecanismo contemplado en la legislación colombiana que permite a un congresista separarse de su partido político sin perder la curul, siempre que cuente con la aprobación de la colectividad y el visto bueno del CNE. En este caso, la votación interna del 13 de abril fue contundente a favor de Hernández, pero el paso ante el organismo electoral se ha demorado, según el senador, por dilaciones intencionales de la directiva. Voceros del sector petrista del partido han evitado pronunciarse en profundidad, limitándose a pedir que se respete la institucionalidad. Mientras el CNE resuelve, Hernández continuará ejerciendo su cargo sin que su curul quede vacante ni sea ocupada por otro miembro de la lista, lo que le otorga un margen de maniobra política en medio de la pugna.
Las diferencias internas en Alianza Verde se han acentuado desde la llegada de Gustavo Petro a la presidencia, y el caso de Hernández podría sentar un precedente importante para la jurisprudencia sobre escisiones partidistas en Colombia. Además, tendría implicaciones directas en la configuración de bancadas alternativas en el Congreso, pues cada vez son más los congresistas que buscan distanciarse de las directrices de sus colectividades para alinearse con posturas más afines. Mientras se espera la decisión del CNE, el senador mantiene su postura crítica y asegura que no se dejará presionar por quienes, según él, ahora intentan retenerlo en un partido del que ya se siente completamente alejado.
«Estoy seguro de que si yo estuviese en casa de Cepeda, ese sujeto haría lo que fuera por sacarme de su casa»
Jota Pe Hernández, senador de la República
El episodio ocurre a pocas semanas de la segunda vuelta electoral, programada para el 21 de junio, lo que añade un componente de urgencia política a la situación. Hernández, que ha hecho de su oposición al gobierno Petro una bandera, busca ahora consolidar su independencia para actuar con total libertad en el Congreso, mientras que en la Alianza Verde las aguas siguen revueltas entre quienes respaldan al oficialismo y quienes, como él, prefieren tomar distancia. La resolución del CNE será clave no solo para su futuro político, sino también para definir los límites y alcances de las escisiones partidistas en el país.












