La campaña de reelección de Florentino Pérez a la presidencia del Real Madrid ha desatado una polémica inesperada entre los aficionados colombianos y madridistas. Una lona gigante promocional, presentada a pocos días de los comicios programados para el próximo 7 de junio, exhibe los fichajes más emblemáticos de la era del actual mandatario, pero brilla por la ausencia de una figura clave: James Rodríguez, el capitán de la selección Colombia, quien fuera uno de los refuerzos más mediáticos y costosos en la historia del club blanco.
La lona, que forma parte de la estrategia electoral de Pérez, reúne a un panteón de galácticos como Figo, Zidane, Ronaldo Nazário, David Beckham, Sergio Ramos, Cristiano Ronaldo, Karim Benzema, Kaká, Xabi Alonso, Luka Modric, Toni Kroos, Gareth Bale, Vinícius Jr., Jude Bellingham y Kylian Mbappé. Sin embargo, la omisión del colombiano, cuyo fichaje en 2014 alcanzó los 80 millones de euros, ha generado un intenso debate en redes sociales y entre la prensa especializada. La ausencia resulta especialmente llamativa si se considera que James llegó al Santiago Bernabéu tras ser la revelación del Mundial de Brasil 2014, donde se adjudicó la Bota de Oro con seis goles, y su presentación reunió a más de 40.000 aficionados en el estadio.
El legado de James en el Real Madrid y el significado de su exclusión
El paso de James Rodríguez por el Real Madrid estuvo marcado por altibajos, especialmente durante la gestión del entrenador Zinedine Zidane, pero sus números hablan de un jugador que dejó huella. En 125 partidos oficiales, el colombiano anotó 37 goles y repartió 42 asistencias, sumando una participación directa en 79 tantos. Su temporada más brillante fue la 2014-2015, cuando registró 17 goles y 18 asistencias en todas las competiciones. Además, en su palmarés con la camiseta blanca figuran títulos de primer nivel: dos Champions League, dos Mundiales de Clubes, una Liga española y una Supercopa de Europa. Junto a James, también quedaron fuera de la lona otros fichajes de renombre como Eden Hazard y Michael Owen, lo que ha alimentado las críticas sobre el reconocimiento que el club otorga a jugadores que, si bien tuvieron un impacto mediático, no siempre lograron una continuidad legendaria.
La exclusión de James cobra aún más relevancia en el contexto actual, pues el capitán de la selección Colombia se prepara para disputar el Mundial de 2026 y representa una figura icónica para el mercado latinoamericano. Su fichaje, que disparó la venta de camisetas y consolidó la presencia del club en América Latina, lo convierte en un nombre difícil de ignorar en cualquier repaso histórico de la era Florentino. Aunque la lona parece diseñada para exaltar a los jugadores que marcaron una época dorada ininterrumpida, la omisión del colombiano ha reabierto el debate sobre cómo se valora su legado dentro de la Casa Blanca, tanto durante su etapa como después de ella.












