La Plenaria de la Cámara de Representantes dio luz verde en último debate al proyecto de ley que moderniza el sistema nacional de donación y trasplante de órganos, tejidos, células y derivados, una iniciativa impulsada por la senadora Paloma Valencia y que contó con el respaldo de congresistas de distintos sectores. La votación representa un paso decisivo para actualizar la normativa vigente, que data de décadas anteriores, y busca responder al incremento de las listas de espera y a los avances médicos y tecnológicos en la materia. De convertirse en ley, este sería uno de los cambios más significativos en la política de donación de órganos en Colombia en los últimos años.
El proyecto establece nuevas exigencias para las Instituciones Prestadoras de Salud (IPS), que deberán contar con recursos humanos, tecnológicos, formativos y éticos para identificar potenciales donantes en tiempo real. Además, el Ministerio de Salud tendrá la responsabilidad de actualizar los criterios para determinar la muerte encefálica y la muerte por parada circulatoria irreversible, basándose en los conceptos emitidos por las sociedades científicas. La iniciativa también promueve la creación de centros de perfusión dinámica y equipos especializados para la preservación y el transporte de órganos, con el objetivo de optimizar la viabilidad de los tejidos y aumentar las oportunidades de trasplante para los pacientes en lista de espera.
Cédula con decisión de donación y nuevos registros
Uno de los puntos más destacados de la ley es la inclusión de la constancia de aceptación o rechazo a donar órganos en la cédula de ciudadanía. La Registraduría Nacional implementará este mecanismo mediante microtexto, holograma o sistema, otorgándole plena validez jurídica a la decisión del ciudadano. Asimismo, se creará el Registro Nacional de Donantes Incompatibles y Pacientes Altamente Sensibilizados, administrado por el Instituto Nacional de Donación y Trasplante de Órganos y Tejidos (INDTOT), con el fin de mejorar la compatibilidad entre donantes y receptores. Los criterios de asignación serán definidos por comisiones de expertos con base en parámetros técnicos y científicos, priorizando siempre el beneficio para el paciente.
Fortalecimiento de la cultura de donación y formación
Para reforzar la conciencia ciudadana, se estableció que el 15% del presupuesto destinado a pauta oficial de las entidades del sector salud deberá invertirse en campañas de promoción de donación y trasplante de órganos y tejidos. La ley también contempla la participación de menores de edad como donantes, siempre que medie el consentimiento informado de sus representantes legales y previa explicación médica. En el ámbito académico, las instituciones de educación superior podrán incluir en sus programas formación técnica, legal, ética y psicosocial sobre donación y trasplante, lo que contribuirá a profesionalizar y sensibilizar al personal de salud. El proyecto ahora pasa a sanción presidencial para convertirse en ley de la República, un hecho que marcaría un hito en la política sanitaria del país.












