Un soldado profesional del Ejército Nacional murió y dos más resultaron heridos tras un ataque perpetrado con drones cargados con explosivos, atribuido a integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN), en la vereda Los Negritos, zona rural del municipio de Teorama, en la región del Catatumbo, Norte de Santander. La víctima mortal fue identificada como Wilson Andrés Guevara Bermeo, quien pertenecía al Batallón Especial Energético y Vial N.º 21 y se encontraba desplegado en operaciones de control territorial y seguridad en el área.
Los dos uniformados heridos fueron evacuados de inmediato por vía aérea, gracias a aeronaves de la División de Aviación Asalto Aéreo del Ejército Nacional y de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, hacia la ciudad de Cúcuta para recibir atención médica especializada. De acuerdo con información preliminar, uno de los soldados presenta heridas de gravedad, mientras que el otro sufrió afectaciones por aturdimiento producto de la detonación. El ataque se produjo cuando los militares realizaban labores de control territorial y fueron impactados directamente por aeronaves no tripuladas adaptadas con artefactos explosivos por parte del ELN.
Rechazo al uso de drones y violaciones al DIH
El Ejército Nacional calificó el ataque como una grave violación a los principios del Derecho Internacional Humanitario (DIH), específicamente a los principios de distinción y protección de civiles, al utilizar drones modificados con explosivos contra la Fuerza Pública en el marco del conflicto armado. La institución rechazó categóricamente el empleo de esta tecnología con fines bélicos y reafirmó su compromiso de continuar las operaciones militares en el Catatumbo contra el ELN. La Defensoría del Pueblo, por su parte, advirtió sobre nuevos ataques con explosivos lanzados desde drones en la zona, que habrían dejado otra persona muerta y varias heridas, aunque la verificación de estos hechos continúa debido a las dificultades de acceso a la región.
Crisis humanitaria en el Catatumbo
El ataque y el contexto de violencia que azota al Catatumbo se enmarcan en una crítica situación humanitaria, especialmente en los municipios de Tibú y El Tarra. Según informó la Defensoría del Pueblo, el mismo día en que ocurrió el ataque con drones, se reportó el desplazamiento forzado de 784 personas, correspondientes a 293 núcleos familiares, en varias veredas rurales de la región debido a hechos de violencia. En lo que va del año 2026, el Catatumbo registra 13 eventos de desplazamiento masivo, con más de 2.447 personas afectadas, una cifra que evidencia la intensificación del conflicto armado y la lucha por el control territorial entre grupos ilegales. Las autoridades continúan realizando esfuerzos para atender a la población desplazada y garantizar la seguridad en una de las regiones más golpeadas por la violencia en Colombia.












