En un giro que marca una fractura evidente dentro de la coalición de la Nueva Historia, Leonardo Huerta, quien fue la fórmula vicepresidencial de Claudia López en las pasadas elecciones, anunció este jueves su respaldo al candidato presidencial Abelardo de la Espriella para la segunda vuelta electoral. La decisión se produce a menos de veinte días de los comicios del 7 de agosto de 2026 y contrasta directamente con la postura de su excompañera de fórmula, quien ha calificado a De la Espriella como «un peligro para Colombia». Huerta, en una declaración a medios de comunicación, aseguró que su apoyo responde a la convicción de que el líder del movimiento Defensores de la Patria representa «la mejor opción para la democracia colombiana», aunque advirtió que su adhesión no constituye «un cheque en blanco».
El anuncio llega en un momento crucial de la contienda, cuando Abelardo de la Espriella busca consolidar su ventaja tras obtener más de diez millones de votos en la primera vuelta, celebrada el 31 de mayo. Huerta, quien no ha sostenido encuentros directos con el candidato, fundamentó su decisión en la relación que mantiene con José Manuel Restrepo, un actor clave en la política colombiana. La fractura con Claudia López se hizo evidente el mismo día de la derrota electoral, cuando la exalcaldesa de Bogotá llamó a votar contra De la Espriella, a quien señaló como «un defensor de la mafia, un hombre sin escrúpulos y una propuesta excluyente».
Un respaldo condicionado y una ruptura política
Leonardo Huerta, excandidato a la vicepresidencia por la Nueva Historia, subrayó que su apoyo al candidato presidencial Abelardo de la Espriella no es incondicional. «La Nueva Historia y Leonardo Huerta hemos decidido para la segunda vuelta apoyar a Abelardo de la Espriella en su carrera presidencial. Y queremos dejar en claro algo: esto no es un cheque en blanco», declaró Huerta a los medios. La aclaración busca distanciarse de un respaldo automático y, al mismo tiempo, dejar abierta la posibilidad de condicionar su apoyo a futuras decisiones del candidato. Mientras tanto, Claudia López, quien lideró la fórmula junto a Huerta, no ha moderado su crítica hacia De la Espriella, a quien considera un riesgo para la democracia. En contraste, el candidato Iván Cepeda, que también disputa la segunda vuelta, espera capitalizar el descontento de sectores que ven en la alianza de Huerta con De la Espriella una contradicción con los principios de la Nueva Historia.
«La Nueva Historia y Leonardo Huerta hemos decidido para la segunda vuelta apoyar a Abelardo de la Espriella en su carrera presidencial. Y queremos dejar en claro algo: esto no es un cheque en blanco»
Leonardo Huerta, excandidato a la vicepresidencia
La ausencia de encuentros personales entre Huerta y De la Espriella añade una capa de incertidumbre a la adhesión. El excandidato vicepresidencial explicó que su decisión se basa en un análisis político que privilegia la estabilidad democrática y en la confianza depositada en su relación con José Manuel Restrepo. Por otro lado, la campaña de Abelardo de la Espriella, que ya se prepara para la recta final hacia el 7 de agosto, recibe el respaldo como un gesto de ampliación de base, aunque deberá lidiar con las críticas de quienes ven en Huerta un tránsfuga. La segunda vuelta se perfila como un duelo directo entre De la Espriella e Iván Cepeda, en un escenario donde cada adhesión cuenta, pero también revela las profundas divisiones de un espectro político que busca redefinirse.












