El candidato presidencial Abelardo de la Espriella, del partido Defensores de la Patria, afirmó que el salario mínimo actual de 1.750.000 pesos, más 250.000 pesos de auxilio de transporte para un total de dos millones de pesos mensuales, no puede ser reducido porque ya forma parte del ingreso de los trabajadores. «El salario mínimo no se puede bajar. Ya se lo dieron a la gente, no podemos generarle esa decepción al pueblo», declaró el aspirante a la Casa de Nariño ante medios de comunicación. Sin embargo, De la Espriella propuso como alternativa una reducción de impuestos a las empresas para aliviar la carga que representa el incremento salarial decretado por el Gobierno de Gustavo Petro. «Todos ponemos un poquito, yo no tengo problema con eso, lo pago con gusto. Pero vamos a buscar la solución en donde no se revienten las empresas. El salario hay que mantenerlo», agregó.
La postura del candidato generó una rápida reacción del presidente Gustavo Petro, quien en su cuenta de X replicó que el verdadero problema no es que baje el salario mínimo, sino que no suba más, lo que equivaldría a reducir el salario real de los colombianos. «El problema no es que baje el salario mínimo, el problema es que no suba más, lo cual significa bajar el salario real. Toda contratación por horas es empeorar la condición laboral de las trabajadoras y trabajadores. ¿Para qué sirve un salario mínimo vital si se va a contratar por horas?», escribió el mandatario, defendiendo el aumento a 1.750.000 pesos que ha sido criticado por el sector empresarial por su posible impacto en el empleo y la economía.
Propuestas alternativas y reacciones
En medio del debate, De la Espriella lanzó una idea que él mismo calificó como una visión de futuro: que el salario mínimo sea fijado por el Banco de la República para evitar decisiones populistas. «Yo creo que en el futuro el salario mínimo debería ser fijado por el Banco de la República para evitar que el populismo sea lo que determine eso», dijo en entrevista con la revista Semana. Curiosamente, esta propuesta encontró eco en un testimonio viral de un vigilante de seguridad privada identificado como Nieto, quien en un video difundido en Facebook por la página Laboyanos afirmó que el salario mínimo es «muy alto» y que debería ser fijado por el Banco de la República. El vigilante, que labora en un conjunto residencial, señaló que antes ganaba entre 2.200.000 y 2.300.000 pesos, mientras que ahora sus ingresos pueden llegar hasta tres o cuatro millones de pesos, aunque no especificó si es por horas extras o recargos.
«¿Por qué no? La verdad, que lo bajen. La verdad, y sí, tienes razón. El salario mínimo está muy alto, dos millones de pesos»
Vigilante de seguridad privada, apellido Nieto, en video en redes sociales
El cruce de declaraciones ha dividido las reacciones en redes sociales y medios, con seguidores tanto de De la Espriella como del senador Iván Cepeda tomando partido. Mientras el candidato de Defensores de la Patria insiste en mantener el salario actual pero aliviar a los empresarios con menores impuestos, Petro defiende la necesidad de seguir subiendo el salario mínimo para preservar el poder adquisitivo y rechaza cualquier fórmula de contratación por horas, que considera un retroceso laboral. La controversia, que tiene como telón de fondo el incremento a 1.750.000 pesos más auxilio de transporte, deja en evidencia las profundas diferencias en la visión económica y social del país, sin que hasta el momento se vislumbre un punto de encuentro entre las propuestas.











