El candidato presidencial Abelardo de la Espriella rechazó este jueves de manera tajante cualquier respaldo del Partido Liberal para la segunda vuelta electoral, programada para el 21 de junio, al calificar a esa colectividad como “un apéndice de Petro y Cepeda”. En declaraciones a medios y a través de su cuenta en X, el aspirante aseguró que no aceptará ningún apoyo de ese partido por “extrema coherencia”, y denunció que el 75% de las curules liberales están “cooptadas por el régimen corrupto”, mientras que el 25% restante “no ha hecho nada para evitarlo”. La postura del candidato se da en medio de la convocatoria de la bancada liberal para definir su posición de cara al balotaje.
De la Espriella, que se presenta como un candidato antisistema, ha rechazado los acuerdos tradicionales con partidos políticos, pese a que ya cuenta con el respaldo público de Cambio Radical, Partido de la U, Partido Conservador y Centro Democrático. “Mi acuerdo es con el pueblo, no con partidos”, afirmó, al tiempo que aclaró que dentro de las colectividades existen figuras rescatables, pero que no compartirá espacios con quienes apoyaron al gobierno de Gustavo Petro. En esa línea, el candidato solicitó al gobierno de Estados Unidos investigar una supuesta compra de votos y pidió incluir en la Lista Clinton a los políticos implicados. “De manera descarada piden que suelten las bestias para corromper el proceso”, sostuvo.
Reacción del Partido Liberal
Desde las filas liberales, el senador electo Santiago Montoya salió al paso de las críticas y defendió la autonomía de la colectividad. “El Partido Liberal no necesita el permiso ni de Abelardo de la Espriella ni de Iván Cepeda, ni de Gustavo Petro para tomar decisiones. Sus dirigentes tomarán una decisión en bien del país en su momento”, declaró Montoya, en un intento por desmarcarse de las acusaciones del candidato. El miércoles 3 de junio, la dirigencia liberal reiteró que tomará sus decisiones de manera autónoma, sin consultar a los aspirantes presidenciales.
Pese al rechazo frontal, De la Espriella abrió la puerta a los votantes liberales de base. En una publicación en X, escribió: “Las bases son bienvenidas a la manada”, en un intento por capitalizar el descontento interno del partido. La segunda vuelta del 21 de junio definirá al próximo presidente de Colombia y promete ser una contienda ajustada, donde la postura de las colectividades tradicionales podría inclinar la balanza. El candidato insiste en que su compromiso es exclusivamente con los ciudadanos y en que no permitirá que “el régimen corrupto” se tome el proceso electoral.











