En un hecho que ha sacudido al departamento del Cesar, la noche del martes 2 de junio se registró un secuestro múltiple de cinco conductores en la Troncal del Caribe, específicamente en el sector Santa Isabel, entre los municipios de Curumaní y La Jagua de Ibirico. Un grupo armado de al menos quince hombres, identificado como el ELN, interceptó la vía utilizando la modalidad conocida como «pesca milagrosa», deteniendo varios vehículos y obligando a los conductores a desviarse hacia la Serranía del Perijá. La acción, que duró entre cinco y diez minutos, dejó como víctimas a los conductores de una tractomula Kenworth con placas venezolanas, una camioneta de la empresa Vanti, un camión refrigerado, otro camión sin carga y un bus tipo Turbo cargado con víveres.
Las autoridades confirmaron que los cinco hombres fueron liberados en la mañana del miércoles 3 de junio, luego de que la fuerza pública desplegara un operativo de búsqueda. La gobernadora del Cesar, Elvira Milena Sanjuán Dávila, recibió la noticia de parte de los organismos de seguridad, y desde la Gobernación se emitió un mensaje de alivio: «¡Bienvenidos a la libertad! Hace pocos minutos la gobernadora recibió la noticia de que los cinco conductores recobraron su libertad». Eduardo Esquivel López, secretario de Gobierno y Seguridad del Cesar, explicó que los conductores fueron abandonados en zona rural y regresaron a pie hasta Santa Isabel, en el municipio de Curumaní. Sin embargo, los vehículos retenidos aún permanecen desaparecidos.
El regreso de una modalidad que parecía superada
El secretario Esquivel López destacó que este hecho representa un retroceso en materia de seguridad, pues la «pesca milagrosa» era una práctica que no se veía en la región desde hace más de veinte años. «Ya no se hablaba de pesca milagrosa en el departamento. Desde hace más de 20 años no se presentaba un hecho con estas características en el Cesar: que un grupo armado salga a la carretera nacional, detenga los vehículos y se lleve a los conductores hacia la sierra», señaló. La modalidad, que consiste en instalar retenes improvisados para detener vehículos, seleccionar víctimas y ejecutar secuestros o robos, fue común en los años noventa y principios de los dos mil en esta zona, pero había desaparecido.
«Ese era un sector donde hace muchos años eran frecuentes las pescas milagrosas y los secuestros. Por fortuna, esa situación había desaparecido, pero este hecho nos obliga a reforzar las medidas de seguridad».
Eduardo Esquivel López, secretario de Gobierno y Seguridad del Cesar
La alerta se activó cuando empresas de transporte reportaron la pérdida de señal satelital y comunicación con los conductores, lo que dio inicio a las labores de búsqueda. Moradores de la vereda El Triunfo aseguraron haber visto el convoy dirigirse hacia la Serranía del Perijá. El secuestro múltiple ocurrió en vísperas de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia, lo que ha generado una mayor preocupación en las autoridades locales. Ante esta situación, la Gobernación del Cesar ha solicitado al Ministerio de Defensa y al Ministerio del Interior un aumento del pie de fuerza y operativos especiales en los corredores viales de Curumaní, La Jagua de Ibirico, Pelaya, Gamarra y Aguachica, con el fin de prevenir que hechos como este se repitan en la región.











