El Congreso de Colombia dio luz verde en último debate a la Ley de la Música, un proyecto que promete transformar el ecosistema musical del país al eximir del IVA a instrumentos y herramientas tecnológicas de producción sonora, crear un fondo especial de financiamiento y establecer cuotas mínimas de participación femenina y de artistas emergentes en festivales públicos. La iniciativa, que contó con el respaldo de 29 congresistas y fue construida mediante concertación entre el sector musical, el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes y el Consejo Nacional de Música, pasa ahora a sanción presidencial para convertirse en ley de la República.
El proyecto, identificado como 373 de 2025 en Cámara y 048 de 2024 en Senado, había sido presentado el año anterior pero no alcanzó a ser debatido antes del cierre del periodo legislativo. Su aprobación en último debate representa un hito para el sector, que durante años reclamó medidas de fortalecimiento económico y tributario. La exención del IVA cubre bienes como guitarras, teclados, consolas de producción, interfaces de audio y programas de grabación y edición musical, una vez se implementen los mecanismos reglamentarios correspondientes.
Un fondo para la música y reglas de inclusión
La ley crea el Fondo Especial para la Música, un fondo cuenta especial del sector basado en el modelo del Fondo de Desarrollo Cinematográfico, que permitirá financiar proyectos musicales de forma permanente. Además, establece que en los festivales financiados con recursos públicos, al menos el 40% de la programación debe estar conformada por artistas emergentes y mujeres músicas, una medida que busca romper brechas históricas de género y dar espacio a nuevas propuestas. El articulado también promueve mecanismos para facilitar la obtención de visas especiales para artistas y personal técnico, así como el transporte de instrumentos en vuelos, un obstáculo recurrente para los músicos colombianos.
«Es un proyecto de ley que tiene, en esencia, unas propuestas de fortalecimiento económico para el sector. Tiene unas propuestas de participación a través del Consejo Nacional de Música. Es el resultado de un triángulo importante de actores: el sector musical colombiano, el Ministerio de las Culturas y el respaldo del Congreso de la República»
Representante del sector musical colombiano
La norma también incluye un capítulo dedicado a las músicas tradicionales, vivas y comunitarias, reconociendo su valor patrimonial y su papel en la identidad cultural del país. El Sistema de Información de la Música (Simus) adquiere rango legal para consolidar datos del sector, lo que permitirá contar con estadísticas confiables para la toma de decisiones y la planeación de políticas públicas. Asimismo, se fortalece la protección de los derechos de autor mediante el artículo 20 del proyecto, un aspecto clave para garantizar que los creadores reciban una compensación justa por su trabajo.
Con la aprobación de esta ley, Colombia se suma a otros países de la región que han implementado incentivos tributarios y mecanismos de fomento para la industria musical. La expectativa ahora está puesta en la firma del presidente y en la posterior reglamentación, que definirá los detalles operativos de la exención del IVA y la puesta en marcha del fondo especial. El sector musical, que durante años ha enfrentado retos de informalidad, financiamiento y acceso a tecnología, celebra un paso que considera histórico para su desarrollo sostenible.










