Tras más de tres años de permanecer encadenado en una habitación del municipio de Yotoco, Valle del Cauca, un mono capuchino fue rescatado por la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC) y la Policía Ambiental, luego de una denuncia anónima que alertó sobre su situación. El animal, que era utilizado como objeto de entretenimiento en redes sociales, fue encontrado atado con una cadena, sin acceso a estímulos naturales y alimentado con productos como pan y leche en polvo, una dieta tóxica e inadecuada para su especie.
El rescate se produjo gracias a la intervención de las autoridades ambientales, que trasladaron al primate al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV) San Emigdio, en Palmira. Allí, el mono capuchino inició un proceso de cuarentena y recibió una dieta balanceada, mientras los veterinarios monitorean las secuelas psicológicas derivadas de su prolongado aislamiento. La CVC subrayó que mantener animales silvestres como mascotas no es un acto de protección ni de cariño, sino una forma de crueldad.
Mono capuchino: una especie social y silvestre
En su hábitat natural, los monos capuchinos viven en grupos que pueden oscilar entre 10 y 30 individuos, donde comparten juego, desplazamiento y acicalamiento, actividades esenciales para su bienestar físico y mental. Su dieta silvestre incluye frutas, semillas, insectos, pequeños vertebrados, néctar, flores, savia y huevos. La gestación de esta especie dura aproximadamente 155 días y generalmente nace una sola cría por parto. El aislamiento al que fue sometido el ejemplar rescatado representa un grave daño a su comportamiento natural.
En el CAV San Emigdio, los especialistas trabajan para restaurar la salud del mono, que deberá superar los efectos de años de cautiverio y mala alimentación. La CVC recordó que la tenencia ilegal de fauna silvestre está tipificada como delito en Colombia, con penas de prisión que van de 48 a 108 meses, además de multas significativas. El Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana prohíbe mantener animales no domesticados en áreas urbanas y habilita la incautación inmediata de los ejemplares.
“La protección de la biodiversidad depende en gran medida de la participación activa de la sociedad. Instamos a la comunidad a seguir informando sobre situaciones que pongan en riesgo a los animales silvestres”.
Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC)
La corporación insistió en que el tráfico y la tenencia ilegal de fauna silvestre no solo afectan a los individuos cautivos, sino que también ponen en riesgo especies endémicas como el mono cariblanco del Magdalena Medio, severamente amenazado por la deforestación y el comercio ilegal. La denuncia ciudadana resultó clave en este rescate, y las autoridades reiteran que la participación de la comunidad es fundamental para combatir estas prácticas que atentan contra la biodiversidad del país.












