La cartera total de la industria farmacéutica afiliada a la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos de Investigación y Desarrollo, Afidro, alcanzó los 4,42 billones de pesos a marzo de 2026, según la más reciente actualización del estudio de cartera realizado en alianza con la firma Sectorial. De ese total, 1,6 billones de pesos corresponden a cartera vencida, es decir, el 37 por ciento de las obligaciones pendientes, mientras que el 63 por ciento restante se mantiene como cartera corriente. El informe, presentado tras el primer trimestre del año, revela un deterioro significativo en los indicadores de pago durante el último año, lo que enciende las alarmas sobre la liquidez del sistema de salud colombiano.
Uno de los datos más preocupantes es el incremento de la cartera deteriorada, entendida como aquellas obligaciones con más de 121 días de mora, que pasó del 11,8 por ciento registrado en el trimestre anterior al 19,02 por ciento al cierre de marzo de 2026. La rotación de cartera, otro indicador clave, se ubicó en 204 días durante el primer trimestre de 2026, frente a los 154 días reportados en marzo de 2025; si se incluye la cartera castigada, el indicador asciende a 214 días, frente a los 158 días de hace un año. Asimismo, la cartera castigada, que corresponde a obligaciones que las entidades ya no esperan recuperar, pasó de 47.400 millones de pesos, equivalente al 1,08 por ciento del total en marzo de 2025, a 325.300 millones de pesos, que representan el 7,36 por ciento del total en el mismo periodo de 2026, un incremento de casi siete veces.
Gestores farmacéuticos concentran la mayor parte de la cartera
El estudio, que mide las obligaciones pendientes por medicamentos y tecnologías ya entregados a los pacientes, muestra que los gestores farmacéuticos concentran el 62,3 por ciento de la cartera total, es decir, 2,75 billones de pesos, de los cuales 1,1 billones se encuentran vencidos. Por su parte, el canal comercial aumentó su participación en la actividad de la industria farmacéutica del 20,9 por ciento registrado en 2025 al 26,59 por ciento durante el primer trimestre de 2026. A estos datos se suma un estudio complementario realizado por Afidro en alianza con Algebra Labs, que reveló un aumento del 63,4 por ciento en el gasto de bolsillo en salud de los hogares de menores ingresos entre 2022 y 2024, lo que representa una carga adicional para las familias con menor capacidad económica.
«Los indicadores de este trimestre confirman que seguimos ante un problema estructural de liquidez, y no corresponde a una coyuntura pasajera. Que la rotación de cartera llegue a 204 días y que la cartera deteriorada a más de 121 días casi se duplique en un trimestre muestra que el sistema tarda cada vez más en pagar lo que ya se entregó. Mientras esos tiempos no se acorten, la presión sobre quienes suministran los medicamentos y las tecnologías al sistema seguirá aumentando»
Alejandro Escobar, director de Sectorial
«El mayor compromiso es con los pacientes, que cada persona pueda continuar su tratamiento y acceder a tiempo a los medicamentos que necesita. Los números nos ayudan a dimensionar los retos del sistema, pero detrás de cada cifra hay una persona, una familia y una historia, y es ahí donde ponemos el foco. Por eso invitamos a que la sostenibilidad del sistema de salud sea una prioridad para el próximo líder del país y a construir, entre todos los actores, un diálogo que mantenga al paciente en el centro de cada decisión. Trabajando juntos podemos cuidar el sistema y, con él, la salud y la vida de los colombianos»
Ignacio Gaitán, presidente ejecutivo de Afidro
El estudio, que se realiza periódicamente para hacer seguimiento a la situación financiera del sistema de salud y transparentar las cuentas del sector, evidencia que los retrasos en los pagos generan barreras para el acceso oportuno a medicamentos y servicios, y comprometen la continuidad de los tratamientos. Desde Afidro hacen un llamado a que la sostenibilidad del sistema sea una prioridad en la agenda del próximo gobierno y a fortalecer el diálogo entre todos los actores para garantizar que el paciente siga siendo el centro de cada decisión.











