El presidente Gustavo Petro salió en defensa del senador Iván Cepeda, desmintiendo categóricamente cualquier vínculo del congresista con grupos armados ilegales. A través de un mensaje publicado en su cuenta de la red social X, el mandatario respondió a los señalamientos que han perseguido a Cepeda durante la campaña electoral y que se intensificaron tras las críticas del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien calificó al senador como un «marxista radical». Petro fue contundente al afirmar que «Iván Cepeda nunca ha pertenecido a organización armada alguna en su existencia».
En su publicación, el presidente trazó un contraste entre su propia historia política y la de Cepeda. Mientras Petro reconoció su pasado en el M-19, movimiento que se desmovilizó y firmó la paz para integrarse a la vida civil y participar en la Asamblea Nacional Constituyente de 1991, destacó que el senador ha recorrido un camino completamente distinto. «Más que yo, ha participado en ayudar a construir la paz de Colombia y es víctima de la violencia y no victimario», escribió el jefe de Estado, subrayando el perfil de Cepeda como un facilitador de procesos de diálogo y un hombre de paz.
Una trayectoria marcada por la violencia política
El senador Iván Cepeda es hijo del excongresista Manuel Cepeda Vargas, asesinado durante la feroz persecución contra la Unión Patriótica, lo que lo convierte en víctima directa de la violencia política que ha azotado al país. En un gesto que refleja su coherencia, Cepeda rechazó la compensación económica que el Consejo de Estado ordenó por el asesinato de su padre, argumentando que el Estado solo había reconocido una responsabilidad parcial por omisión y no una reparación integral. Los recursos de esa indemnización fueron destinados a un fondo educativo para hijos de víctimas de la Unión Patriótica, una decisión que Petro resaltó en su defensa.
La controversia en torno a Cepeda se ha alimentado de la interpretación de su participación en escenarios de diálogo con actores armados. Mientras sus defensores ven en ello una labor de facilitación de paz, sus críticos lo interpretan como una cercanía política. El debate se ha avivado con los llamados «computadores de Raúl Reyes», documentos que Cepeda sostiene fueron manipulados. Aunque investigaciones de medios como La Silla Vacía indican que no hay evidencias concluyentes de alteración, el senador mantiene su postura.
«No es un marxista radical como dice Rubio. Está más preparado que yo para esas tareas»
Gustavo Petro, presidente de Colombia
Petro fue más allá en su defensa al describir a Cepeda como un «parresiasta seguidor de Sócrates», una figura que en la filosofía griega representa a quien dice la verdad sin temor a las consecuencias. El presidente también reveló que ha discutido ampliamente con el senador sobre filosofía y que Cepeda comprende por qué el socialismo soviético fracasó debido a la falta de democracia y libertad. Con estas declaraciones, el mandatario busca blindar a su aliado político en medio de una campaña donde los señalamientos sobre presuntas relaciones con las extintas Farc han sido recurrentes, mientras el país se prepara para una nueva jornada electoral.











