El docente y creador de contenido bogotano Jordi Romero, ampliamente conocido en redes sociales como El Profe Jordi, se convirtió en el centro de una tormenta digital luego de criticar al capitán de la selección Colombia, James Rodríguez, por su gesto hacia Antonella Petro Alcocer, hija del presidente Gustavo Petro, durante la ceremonia de entrega del pabellón nacional el pasado 4 de junio. La publicación del profesor, realizada el 5 de junio en su cuenta de Instagram, desató una avalancha de comentarios en su contra que lo llevaron a emitir un video de respuesta defendiendo su postura y lamentando la profunda polarización política que, según él, se evidenció en los ataques recibidos.
Romero, quien se desempeña como profesor de sociales en un colegio del sur de Bogotá y comparte su día a día en las aulas con sus seguidores, publicó una imagen junto a un texto en el que señalaba directamente al futbolista. En el mensaje, el docente afirmó que “muchos niños y muchas niñas te admiran, James, y ven en tu carrera deportiva un ejemplo. Escogiste muy mal a la persona hacia la cual proyectar tus rencores y tu odio”. En el pie de la foto, agregó: “Lamentable lo de @jamesrodriguez10 cuando el fútbol y él como deportista significan tanto para este país. Abrazos para ti, @anto_petro_alcocer”. La crítica de Romero se produjo antes de que la propia Antonella Petro publicara un video el sábado 6 de junio aclarando lo ocurrido y mostrando un mensaje privado de Rodríguez disculpándose, lo que dio por cerrada la polémica entre ambos.
Una ola de ataques y el fantasma de la polarización
La reacción de los usuarios de redes sociales no se hizo esperar. Miles de comentarios llovieron sobre la publicación de Romero, acusándolo de “enviar un mensaje de división y odio” y de sesgar la opinión pública. Los ataques, que el docente calificó como una “funada” sin precedentes en su experiencia digital, incluyeron calificativos como “guerrillero”, “profesor comunista”, “adoctrinador de las FARCodes” y “FERCodes”. Ante la magnitud de la reacción, Romero publicó un video en el que, visiblemente afectado, expresó su temor por la seguridad personal. “Tiempos duros, tiempos duros por los que está pasando este país en términos de polarización política, gente. A mí me andan atacando y me andan funando de una manera que nunca jamás había sido atacado ni había sido funado”, manifestó el profesor.
«Eso da cuenta de esa polarización tan terrible y de verdad les digo que hasta miedo me da estar por ahí en la calle que me digan: «Ay, usted es el guerrillero»»
Jordi Romero, El Profe Jordi
En su defensa, Romero insistió en que su única motivación al hacer la crítica fue la empatía hacia la infancia y la niñez, desmarcándose de cualquier filiación política. “A las personas que están que me atacan, decirles que mi única militancia política es la sensibilización y la empatía hacia la infancia y hacia la niñez”, afirmó en el mismo video, donde también llamó a la calma: “Qué tristeza que estemos buscando enemigos políticos en todos los rincones donde no los hay. Bajémosle un poquito, gente (…) está fuerte esto”. El episodio, que comenzó con un gesto de un futbolista hacia una adolescente, terminó por poner en evidencia las profundas grietas ideológicas que atraviesan el país, donde cualquier comentario, incluso el dirigido a proteger a una menor, puede ser leído desde el filtro de la confrontación política. La polémica entre James y Antonella Petro ya había quedado zanjada en privado, pero la intervención del docente abrió un nuevo frente de batalla en el que, esta vez, el blanco de los ataques no fue un deportista ni una figura política, sino un profesor de sociales de Bogotá.











