A un año del magnicidio de Uribe Turbay, la derecha fracturada y el crimen sin resolver

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Un año después del magnicidio del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, el crimen no solo ha alterado el panorama electoral colombiano sino que ha fracturado a la derecha tradicional, mientras las autoridades continúan sin esclarecer quién ordenó el asesinato. Uribe Turbay, quien se perfilaba como el candidato del Centro Democrático a la presidencia, fue baleado por un menor de 15 años el 7 de junio de 2025 en el parque El Golfito, Bogotá, y falleció el 11 de agosto siguiente en una clínica de la capital. Las investigaciones señalan a las disidencias de la Segunda Marquetalia como principal responsable, pero el móvil político sigue sin resolverse.

La muerte del precandidato provocó una reconfiguración inmediata en la derecha colombiana. Tras el asesinato, el Centro Democrático nominó a Paloma Valencia como su candidata, lo que desencadenó la salida de María Fernanda Cabal del partido. Simultáneamente, se realizó la denominada “gran consulta por Colombia” entre partidos de derecha y centroderecha, proceso que, según analistas, no logró captar el sentir del electorado. El crimen también consolidó la viabilidad de Abelardo de la Espriella, quien emergió como candidato independiente capitalizando el vacío dejado por la coalición.

Fractura y cambios en el electorado

Jorge Munevar, politólogo, sostiene que “Miguel Uribe era uno de los precandidatos más posicionados. El asesinato de Uribe Turbay cambia la dinámica electoral de la derecha”. Para Munevar, la gran consulta “no se dio cuenta de que la posición del electorado en general requería de una propuesta radical que calmara a los electores de derecha y de centro-derecha del temor de la consolidación de la izquierda”. En ese contexto, Abelardo de la Espriella “surgió como el outsider salvador, sin importar programas, organización o partido político que lo respaldara y tampoco experiencia ejecutiva y legislativa que diera respaldo a esa candidatura”. El politólogo añade que “si el Centro Democrático hubiese postulado a Miguel Uribe Turbay, este tendría mayor capacidad para unificar a la derecha y a la centro-derecha que Paloma Valencia”.

“Miguel Uribe era uno de los precandidatos más posicionados. El asesinato de Uribe Turbay cambia la dinámica electoral de la derecha”

Jorge Munevar, politólogo

Sin embargo, una de las promesas que surgieron tras el magnicidio —bajar el tono de la discusión y evitar discursos de odio— ha quedado incumplida. Sebastián Líppez, analista político, recuerda que “en ese momento no se habían depurado las opciones y no se habían definido las candidaturas de ninguno de los dos finalistas. Ellos dos, específicamente, no se habían comprometido con eso”. Líppez denuncia que “los insultos y descalificaciones son tan fuertes que eliminan cualquier opción de diálogo o reconocimiento, es lamentable que el debate político termine por centrarse en esa descalificación personal y no en las alternativas de política pública que representa cada proyecto”.

“Los insultos y descalificaciones son tan fuertes que eliminan cualquier opción de diálogo o reconocimiento, es lamentable que el debate político termine por centrarse en esa descalificación personal y no en las alternativas de política pública que representa cada proyecto”

Sebastián Líppez, analista político

Así, un año después del atentado que segó la vida de Miguel Uribe Turbay, la derecha colombiana sigue reorganizándose, con un panorama electoral marcado por la fragmentación, la ausencia de respuestas sobre los responsables intelectuales del crimen y un clima político donde la descalificación ha reemplazado al debate de propuestas, tal como advierten los analistas.

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