Viuda de Uribe Turbay revela que senador anticipaba su muerte

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A un año del asesinato del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, su esposa María Claudia Tarazona rompió el silencio en una entrevista en la que reveló los temores que la acompañaron antes del atentado, las dudas que aún persisten sobre los autores intelectuales del crimen y el dolor que enfrenta su hijo menor, Alejandro, de apenas cuatro años. Tarazona confesó que en varias ocasiones sintió un miedo profundo y le dijo a su esposo: “A Miguel lo van a matar”, ante la creciente exposición y las duras críticas que el político lanzaba contra el presidente Gustavo Petro, las disidencias de las FARC, la Segunda Marquetalia y estructuras ligadas al narcotráfico. “Miguel no paraba. Ese era su trabajo todos los días”, recordó la viuda, quien ahora clama por justicia y transparencia en la investigación.

Un crimen que conmocionó al país

El asesinato ocurrió el 7 de junio de 2025, durante un evento político en el parque El Golfito, en Bogotá, cuando Uribe Turbay, senador del Centro Democrático y precandidato presidencial, fue alcanzado por disparos que le costaron la vida. El hecho se convirtió en uno de los episodios más graves de violencia política en Colombia en los últimos años. Según relataron testigos, como el edil de Fontibón, Víctor Mosquera, quien lo vio momentos después de los disparos: “Cuando lo vi, de verdad creí que ya estaba muerto”. La viuda recordó que semanas antes del atentado, su esposo le confesó que le habían negado refuerzos de seguridad y que debía esperar a ser el candidato oficial del Centro Democrático para obtener protección. “Me han negado todo lo que he pedido. Me toca esperar a ser el candidato del Centro Democrático para que me refuercen la seguridad”, le dijo Uribe Turbay, según el testimonio de Tarazona.

Las dudas sobre los autores intelectuales

María Claudia Tarazona expresó su escepticismo sobre el avance de las investigaciones. Aunque las autoridades han señalado presuntos nexos con integrantes de la Segunda Marquetalia, organización criminal cuyos cabecillas son buscados internacionalmente, la viuda aseguró que aún hay preguntas sin respuesta: “Hay muchos interrogantes que no están resueltos. La plata vino de Venezuela, pero ¿Quién la financió? ¿Qué pasó en Malta? ¿Qué pasó en Ecuador? Ahí falta algo más”. Hasta el momento, 17 personas han sido vinculadas al caso, de las cuales nueve permanecen privadas de la libertad. Sin embargo, Tarazona criticó con fuerza el posible preacuerdo judicial con alias ‘el Costeño’ o ‘Chipy’, identificado como Elder José Arteaga, cuya condena podría reducirse a cerca de 21 años de prisión, cuando inicialmente se hablaba de 45 años. “Me parece una vergüenza esa pena para un tipo tan dañino y tan peligroso como alias el Costeño. No ha hecho ningún gran avance ni ninguna gran colaboración con la justicia. Todo lo contrario, ha tratado de entorpecer el proceso”, afirmó la viuda.

“Yo sí tuve un par de momentos en los que dije con mucho susto: ‘A Miguel lo van a matar’”.

María Claudia Tarazona, viuda de Miguel Uribe Turbay

El dolor de un hijo de cuatro años

Uno de los pasajes más desgarradores de la entrevista giró en torno a Alejandro, el hijo menor del senador, quien continúa con pesadillas y cada noche le pide a su padre que cuide sus sueños. “Ver llorar a un niño de cuatro años porque a su papá le dispararon en la cabeza es muy doloroso”, relató Tarazona, quien confesó que el pequeño le pregunta constantemente: “Mamá, no me pude despedir de mi papá. ¿Por qué? ¿Por qué si había tanto amor?”. La viuda aseguró que su principal motivación es quitarle a su hijo el peso de tener que descubrir quiénes dieron la orden de matar a su padre. “Yo quiero quitarle ese peso a Alejandro de encima. Él no puede crecer con la responsabilidad de descubrir quiénes fueron los que dieron la orden de matar a su papá”, dijo con determinación.

“La peor cárcel que puede tener cualquier ser humano es vivir a través del odio y la venganza”.

María Claudia Tarazona

A pesar del dolor, Tarazona aseguró que no guarda sentimientos de odio hacia los responsables materiales del crimen, y reflexionó sobre el camino que ha elegido para ella y su hijo: “La peor cárcel que puede tener cualquier ser humano es vivir a través del odio y la venganza”. Mientras tanto, el país espera que la justicia avance para esclarecer todos los eslabones de una cadena que, según la viuda, aún tiene cabos sueltos en Venezuela, Malta y Ecuador, y que podría involucrar a quienes realmente orquestaron el asesinato del senador que se atrevió a desafiar a los poderes más oscuros del país.

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