Un sismo de magnitud 4.9 sacudió la madrugada de este sábado 6 de junio al municipio de Los Santos, en el departamento de Santander, según el reporte preliminar entregado por el Servicio Geológico Colombiano (SGC). El movimiento telúrico se registró a las 04:57 hora local, con una profundidad de 143 kilómetros, y tuvo su epicentro a 3 kilómetros de Los Santos, a 4 de Jordán y a 11 de Aratoca, todos en el departamento de Santander.
La entidad científica aclaró que se trata de información preliminar, sujeta a cambios en magnitud y ubicación a medida que se realicen análisis más detallados. Colombia es un país de alto riesgo sísmico debido a su ubicación en el Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona de subducción donde convergen las placas de Nazca, Sudamericana y Caribe. Este cinturón concentra el 75 por ciento de los volcanes del mundo y aproximadamente el 80 por ciento de los sismos más fuertes del planeta.
Los Santos, la segunda zona más sísmica del mundo
El municipio de Los Santos, en Santander, es reconocido como la segunda zona con mayor actividad sísmica del mundo, solo superada por algunas regiones de Japón. Los departamentos con mayor sismicidad en Colombia son Nariño, Chocó, Caldas y Santander, debido a la constante interacción de las placas tectónicas en el subsuelo. En el país, la intensidad de los sismos se mide con la Escala Macrosísmica Europea (EMS-98), que va desde el nivel 2, cuando el movimiento apenas es sentido, hasta niveles superiores a 7, cuando se registran daños severos en las edificaciones.
Aunque el sismo de este sábado no generó reportes de daños ni víctimas de manera inmediata, el contexto histórico de la sismicidad colombiana recuerda la peligrosidad de estos fenómenos. En el país se han registrado cinco sismos mortíferos de gran impacto, entre ellos el terremoto de Ecuador-Colombia de 1868, el de Cúcuta en 1875, el sismo y tsunami de 1906, el terremoto de Páez en 1994 y el devastador movimiento telúrico del Eje Cafetero en 1999, que dejó miles de víctimas. Las autoridades recomiendan mantener la calma y tener a la mano planes de emergencia, dado que la actividad sísmica en esta región del país es constante.












