Un hombre de 33 años, con antecedentes por violencia intrafamiliar, fue capturado y enviado a prisión por presuntamente drogar y violar sistemáticamente a sus dos hijas menores de edad en Bogotá durante al menos cinco años. La captura, ejecutada por la Policía Metropolitana de Bogotá y la Fiscalía 363 de la Unidad Especial de Investigación de Delitos Priorizados contra Niños, Niñas y Adolescentes, se produjo tras tres meses de investigación. Las víctimas, que tenían 5 y 10 años cuando comenzaron los abusos, sufrieron agresiones sexuales con una frecuencia de día de por medio durante aproximadamente seis años.
Según las autoridades, el padre retiraba a las menores del colegio aprovechando la ausencia laboral de la madre, les suministraba medicamentos para inducir el sueño y las agredía sexualmente. Si las niñas se resistían, recibían maltrato físico y amenazas de muerte. Una tía de las menores fue quien detectó los cambios comportamentales en las víctimas, incluyendo un intento de suicidio de una de ellas, lo que activó el código blanco en salud y dio inicio a la investigación. Las menores presentaban secuelas emocionales graves y conductas de riesgo.
Las pruebas que llevaron a la captura
El teniente coronel Norberto Caro, jefe de la Seccional de Protección y Servicios Especiales de Bogotá, explicó que las labores investigativas de la Unidad Básica de Investigación Criminal permitieron establecer que el padre venía cometiendo estos vejámenes durante aproximadamente cinco años. “Debido a los cambios comportamentales de las menores, e incluso una de ellas llegó a intentar suicidarse o perder la vida, la tía de una de ellas se da cuenta de esta situación que se presenta y es así que se activa el código blanco en salud”, declaró el oficial.
“Gracias a las labores investigativas adelantadas por la Unidad Básica de Investigación Criminal de la Seccional de Protección y Servicios Especiales de Bogotá, se puede establecer que el padre de las menores de cinco y diez años venía cometiendo esta serie de vejámenes durante un lapso de aproximadamente cinco años”.
Teniente coronel Norberto Caro, jefe Seccional de Protección y Servicios Especiales
Tras la captura, un juez de control de garantías legalizó la detención, imputó los delitos de acceso carnal violento agravado, acto sexual violento y acceso carnal o acto sexual con incapaz de resistir agravado, y ordenó la reclusión del agresor en un centro carcelario.
Un caso similar en Usaquén
Las autoridades también reportaron un caso aparte ocurrido el 5 de enero de 2026 en el barrio San Antonio de Usaquén, en Bogotá, donde una adolescente de 14 años escapó por una ventana de su casa para denunciar un intento de abuso por parte de su padre, de 42 años. El hombre fue retenido por vecinos y capturado por la Policía. Ante estos hechos, la Policía Nacional reiteró el llamado a denunciar cualquier situación que ponga en riesgo la vida e integridad de los niños, niñas y adolescentes.
“Invitamos a la comunidad en general, a los padres de familia, que cualquier hecho que pueda poner en riesgo la vida y la integridad de nuestros niños, niñas y adolescentes sea denunciado a través de las diferentes líneas de atención como el 123, el 141, o acudiendo a las zonas de atención o yendo al CAI más cercano”.
Teniente coronel Norberto Caro, jefe Seccional de Protección y Servicios Especiales












