Boa constrictor aparece en casillero de conjunto residencial en Alameda del Río, Barranquilla

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Una boa constrictor fue hallada en uno de los casilleros de la recepción del conjunto residencial Perdiz, ubicado en el sector Alameda del Río, Barranquilla, generando alarma entre los residentes y activando la intervención de las autoridades ambientales. El incidente ocurrió recientemente y se viralizó rápidamente en redes sociales, donde los usuarios reaccionaron con asombro y humor ante la inusual visita del reptil en un espacio cotidiano del edificio.

Los vigilantes del conjunto fueron quienes descubrieron a la serpiente, de la especie Boa constrictor, cuando se disponían a realizar el cambio de turno en la recepción. Con cuidado, retiraron al animal del casillero y lo sacaron del edificio, mientras que la Policía de Medio Ambiente y Protección Animal acudió al lugar para el manejo especializado de la especie. Posteriormente, la boa fue puesta bajo observación por parte de las autoridades ambientales, que verificaron su estado de salud antes de determinar su destino.

Contexto ambiental de la zona

El conjunto residencial Perdiz está situado en Alameda del Río, un sector de Barranquilla que se encuentra cerca de zonas naturales de la región Caribe. Aunque la constructora Amarilo y las autoridades ambientales descartan que el área haya sido un humedal, el sector es punto de paso para aves acuáticas y conserva una notable diversidad de fauna. La presencia de fauna silvestre en zonas urbanas de la ciudad se ha vuelto recurrente debido a la expansión urbana, la deforestación y la cercanía a áreas naturales. La acumulación de basura y escombros, además, atrae roedores y aves pequeñas que constituyen presas para las boas, lo que explica el acercamiento de estos reptiles a los espacios habitados.

No es la primera vez que ocurren avistamientos de serpientes, iguanas y otras especies silvestres en la zona. En barrios como Alameda del Río y Montes, la aparición de boas está vinculada directamente a la modificación del paisaje y a las fluctuaciones climáticas. Las temperaturas elevadas y las lluvias intensas alteran los patrones de comportamiento de estos reptiles, obligándolos a explorar sectores urbanos en busca de alimento y refugio. Los residentes han mostrado interés en informarse y adoptar medidas de prevención, como revisar áreas poco transitadas como jardines y bodegas, y evitar dejar alimentos expuestos.

«Le iba a hacer el turno al vigilante!»

Comentario de un usuario en redes sociales

«Y al lado de la boa están los recibos de servicio público. Literalmente esas son las culebras»

Comentario de un usuario en redes sociales

Las reacciones en redes sociales no se hicieron esperar. Mientras algunos usuarios bromeaban sobre la situación, otros recordaron que la zona fue antes un ecosistema natural. «Normal, esos terrenos son de muchos animales, en especial las culebras; les invadieron su hábitat, ahora ellas van durmiendo donde sea», comentó una persona. Otra añadió: «Si eso era un humedal, ¿Qué esperaban?». El hecho, difundido por la cuenta @EltrinoCo en X, desató un debate entre el asombro y la conciencia ambiental.

Ante este tipo de hallazgos, las autoridades recomiendan mantener la calma, no tocar al animal, alejar a niños y mascotas, y contactar de inmediato a la Policía de Medio Ambiente y Protección Animal o a los bomberos. La boa constrictor, aunque no venenosa, puede ser peligrosa si se siente acorralada, por lo que el manejo debe ser siempre realizado por personal capacitado. Mientras tanto, los residentes del conjunto Perdiz han retomado su rutina con la certeza de que, en una ciudad en expansión, la naturaleza siempre encuentra la manera de recordar su presencia.

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