La periodista y excandidata presidencial Vicky Dávila encendió el debate político colombiano al vincular directamente la dramática crisis energética que atraviesa Cuba con la segunda vuelta presidencial que se disputará el próximo 21 de junio. A través de un mensaje en su cuenta de la red social X, Dávila lanzó una advertencia a los votantes: «Elijamos bien para no terminar como Cuba. Tenemos una sola oportunidad para corregir el rumbo de Colombia». La publicación se produjo el domingo en medio de una jornada de apagones masivos en la isla caribeña, donde el 66 por ciento del país quedó sin servicio eléctrico simultáneamente en horas de máxima demanda.
La crisis eléctrica cubana, calificada como «crítica» por el propio Gobierno de la isla, presenta cifras que ilustran la magnitud del colapso. La capacidad de generación disponible es de apenas 1.060 megavatios, frente a una demanda máxima estimada en 3.050 megavatios, lo que arroja un déficit de 1.990 megavatios. A esto se suma una afectación programada de 2.020 megavatios, producto de que 11 de las 16 unidades termoeléctricas del país se encuentran fuera de servicio por averías o mantenimiento. Las consecuencias para la población son extremas: en La Habana los apagones superan las 22 horas diarias, mientras que en otras provincias los cortes se extienden hasta dos días consecutivos.
La infraestructura en ruinas y el costo de la recuperación
El corazón del sistema eléctrico cubano, la central termoeléctrica Antonio Guiteras, acumula 38 años de explotación y ha sufrido 13 interrupciones desde el primero de enero, cinco de ellas ocurridas solo en mayo. Precisamente en la última semana se desconectó del Sistema Eléctrico Nacional por segunda ocasión, con la mitad de sus fallas atribuidas a problemas en la caldera. El desolador panorama se completa con la falta de combustible: 106 centrales de generación distribuida, dos plantas flotantes y dos instalaciones adicionales están fuera de servicio por la escasez de hidrocarburos, asociada al bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos. Las termoeléctricas, que son responsables del 40 por ciento de la generación nacional, presentan problemas estructurales por obsolescencia y un déficit crónico de inversiones. El Gobierno cubano estima que se requieren entre 8.000 y 10.000 millones de dólares para recuperar el sistema.
«Elijamos bien para no terminar como Cuba. Tenemos una sola oportunidad para corregir el rumbo de Colombia»
Vicky Dávila, periodista y excandidata presidencial
El mensaje de Dávila se inserta en un discurso recurrente en el debate político colombiano desde 2022, cuando Gustavo Petro asumió como el primer presidente de izquierda del país. Sectores opositores han alertado sistemáticamente sobre un eventual deterioro similar al de Cuba, aunque esos temores no se han materializado en los términos planteados. La segunda vuelta presidencial enfrentará el domingo 21 de junio al derechista Abelardo de la Espriella y al izquierdista Iván Cepeda, en una contienda que ha estado marcada por la polarización. Mientras tanto, el 20 por ciento restante del mix energético cubano, que proviene de gas y fuentes renovables —principalmente solar con apoyo chino—, no logra compensar el derrumbe del sistema. Los apagones masivos ya han detonado protestas focalizadas pero pacíficas en las calles de La Habana, como síntoma de una crisis que, según Dávila, Colombia debe evitar a toda costa.












