El presidente Gustavo Petro generó una fuerte controversia en redes sociales al publicar la expresión “Heil Hitler” en su cuenta oficial de X, desatando una ola de críticas a nivel nacional e internacional. El mandatario utilizó el saludo asociado al régimen nazi de Adolf Hitler como respuesta a una columna de opinión del periodista Felipe Zuleta, quien había escrito sobre el candidato Abelardo de la Espriella. La publicación, realizada en la misma jornada, provocó un inmediato rechazo por parte de diversas figuras públicas, que calificaron el mensaje como inapropiado y ofensivo, dado el contexto histórico del genocidio del pueblo judío.
Ante la polémica desatada, el presidente Petro salió a justificar su trino, argumentando que su intención era evidenciar el supuesto respaldo de la columna de Zuleta a frases de carácter fascista. En su defensa, el mandatario aseguró que el artículo del periodista había pasado de una postura liberal a apoyar expresiones como “por la razón o por la fuerza”, una frase que, según su interpretación, se alinea con ideologías totalitarias. La explicación, lejos de calmar los ánimos, intensificó el debate sobre los límites del discurso político y el uso de símbolos históricamente sensibles.
La justificación del presidente
En un extenso mensaje publicado en la misma red social, Gustavo Petro detalló su postura y buscó aclarar el sentido de su publicación inicial. El presidente sostuvo que su crítica no era hacia la persona del columnista, sino hacia el contenido de un artículo que, a su juicio, normaliza posturas autoritarias. La defensa del mandatario se centró en la necesidad de señalar lo que considera un giro peligroso en el discurso de ciertos sectores de la opinión pública colombiana.
“Este trino muestra como el artículo del autor Felipe Zuleta ha pasado de liberal a apoyar frases fascistas como ‘por la razón o por la fuerza’, si se usa la fuerza sin la razón estás en pleno nazismo”
Gustavo Petro, Presidente de Colombia
La controversia se produce en un momento de alta tensión política en el país, donde el uso de las redes sociales por parte del primer mandatario ha sido objeto de constante escrutinio. Mientras algunos sectores respaldan la postura del presidente de denunciar lo que perciben como discursos de odio, otros consideran que la utilización de símbolos nazis, incluso con fines críticos, es una línea que no debería cruzarse. El episodio deja en evidencia la profunda polarización que caracteriza el debate público colombiano y la sensibilidad que rodea cualquier referencia a los regímenes totalitarios del siglo XX.












