Katherine Zuleta Castilla, una mujer sin ningún tipo de formación médica, fue condenada a ocho años y ocho meses de prisión por el homicidio de una paciente que falleció durante un procedimiento estético no autorizado. Los hechos ocurrieron el 17 de mayo de 2023, en un apartamento ubicado en la localidad de Kennedy, al suroccidente de Bogotá, donde Zuleta Castilla realizó de manera improvisada una intervención estética que, según determinó la Fiscalía, se llevó a cabo en condiciones fuera de los protocolos técnicos y sanitarios mínimos.
Durante el procedimiento, la paciente perdió el conocimiento y falleció en el lugar. Las autoridades judiciales establecieron que la muerte fue provocada por «perforaciones en el pulmón derecho y el corazón, y un neumotórax traumático sucedido por lesiones causadas con un elemento cortopunzante», según consta en los resultados médicos posteriores. El caso fue investigado por un fiscal de la Delegada para la Seguridad Territorial de la Fiscalía General de la Nación, que logró documentar cómo Zuleta Castilla, al carecer de idoneidad profesional, «realizó una actividad que representaba riesgo para la vida de la paciente», como lo señala el expediente del ente acusador.
Preacuerdo judicial y condena
En el marco del proceso penal, Katherine Zuleta Castilla suscribió un preacuerdo con la Fiscalía por el delito de homicidio simple bajo la figura de dolo eventual. Este acuerdo fue avalado por un juez penal de conocimiento, que consideró que la imputada asumió conscientemente el riesgo de un desenlace fatal al practicar un procedimiento para el que no tenía la preparación requerida. La sentencia, que le impone ocho años y ocho meses de prisión, se hará efectiva en las próximas semanas, cuando la condenada sea recluida en un centro penitenciario de la capital.
«Por perforaciones en el pulmón derecho y el corazón, y un neumotórax traumático sucedido por lesiones causadas con un elemento cortopunzante»
Resultados médicos posteriores
El fallo contra Zuleta Castilla deja en evidencia los graves riesgos que enfrentan quienes acuden a procedimientos estéticos realizados por personas sin la debida formación profesional. La Fiscalía concluyó que la mujer no contaba con ningún título que la acreditara para ejercer prácticas médicas, y que su intervención improvisada, en un entorno doméstico sin las mínimas condiciones sanitarias, configuró una conducta dolosa al exponer deliberadamente la vida de la paciente. Con esta condena, las autoridades judiciales buscan enviar un mensaje contundente contra la ilegalidad en el sector de la estética y la cirugía no regulada en el país.












