La noche de la final de la Liga BetPlay entre Junior y Atlético Nacional, disputada el 8 de junio de 2026 en el estadio Atanasio Girardot de Medellín, terminó en tragedia. Un joven hincha de 22 años, identificado como Johan Alexander Leal, perdió la vida tras recibir una herida con arma cortopunzante durante los disturbios que estallaron después del partido. La Sijín de la Policía Nacional realizó la inspección del hecho a las 8:05 de la noche, mientras que las autoridades reportaron más de doce personas heridas, 16 comparendos impuestos y tres detenidos por hurto y daño en bien ajeno.
La alta tensión en el escenario deportivo se desató luego de que el árbitro anulara un gol de Atlético Nacional, en un partido de vuelta que el equipo local ganaba, pero que no le alcanzó para remontar el marcador global de 3-1 a favor de Junior, que se consagró campeón. Manuel Villa, secretario de Seguridad de Medellín, confirmó que los enfrentamientos entre hinchas de ambos equipos se registraron tanto en las tribunas —en las zonas occidental alta, norte y oriental— como en los alrededores del estadio, donde además se reportó uso de pólvora.
Entre los heridos se encuentra el reconocido comentarista deportivo Juan José Peláez, quien sufrió lesiones tras la rotura del vidrio de la cabina de prensa. El presunto agresor fue capturado por las autoridades. Asimismo, la violencia se extendió al campo de juego durante la premiación, cuando un hombre invadió la cancha. Los operativos de control continuaron después del pitido final, y el caso reavivó el debate sobre la seguridad en los escenarios deportivos del país, luego de que en el partido de ida, disputado en Barranquilla, el bus de Atlético Nacional fuera atacado.
Las cifras de una noche violenta
El balance oficial entregado por la Secretaría de Seguridad de Medellín da cuenta de una persona fallecida, más de una docena de heridos, 16 comparendos impuestos a los aficionados que alteraron el orden público y tres personas detenidas por los delitos de hurto y daño en bien ajeno. Las autoridades continúan las investigaciones para esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades penales de los involucrados en los disturbios que empañaron la final del fútbol colombiano.












