Moody’s prevé deterioro en energía y gas colombiano hasta 2027

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La agencia calificadora de riesgo Moody’s Ratings emitió una severa advertencia sobre el futuro del sector energético colombiano, al proyectar que las condiciones crediticias de las empresas de energía y gas natural continuarán deteriorándose al menos hasta el primer semestre de 2027. El informe, publicado recientemente, señala que la combinación de incertidumbre regulatoria, un déficit estructural de gas natural, atrasos en los pagos gubernamentales y el creciente riesgo climático asociado al fenómeno de El Niño están generando una presión sin precedentes sobre toda la cadena de generación, transporte y distribución.

El diagnóstico de Moody’s es contundente: el debilitamiento estructural del suministro de gas natural se ha convertido en el principal factor de riesgo. Las cifras revelan una realidad crítica, pues la brecha entre la oferta y la demanda de gas oscilará entre el 20% y el 39% durante 2026, con una tendencia al alza que se extenderá hasta 2029. Esta situación se agrava por la caída del 13% en las reservas probadas de gas durante 2024, que dejan al país con una disponibilidad de apenas 5,9 años al ritmo actual de consumo. La producción nacional tocó un piso histórico en febrero de 2026, con apenas 695 millones de pies cúbicos estándar diarios, mientras la demanda anual ronda los 1.000 millones de pies cúbicos diarios.

Dependencia de importaciones y atrasos millonarios

Colombia, que había mantenido su autosuficiencia gasífera durante cuatro décadas, se vio forzada a iniciar importaciones de gas natural licuado desde diciembre de 2024. Actualmente, estas importaciones ya cubren el 23% del abastecimiento total, un salto dramático si se considera que antes de 2023 representaban menos del 3%. La situación se torna aún más compleja al revelarse que el 28% de la demanda nacional no cuenta con contratos firmes de suministro para abril de 2026. En este contexto, Ecopetrol incrementó en un 34% el precio del gas natural durante 2026 y solo logró renovar el 30% de los contratos que vencían, lo que evidencia la fragilidad del mercado.

El informe de Moody’s también pone el foco en la crítica situación financiera del sector, con atrasos acumulados del Gobierno y el sector regulado que alcanzan los 8,4 billones de pesos al cierre de marzo de 2026. La empresa intervenida Air-e, que atiende a cerca de 1,3 millones de usuarios y representa el 11,4% de la demanda eléctrica nacional, acumula pasivos que superan los 3 billones de pesos, con deudas con el mercado mayorista por 2,2 billones de pesos. Varias compañías ya han tenido que endeudarse para cubrir faltantes de caja derivados de estos retrasos, y el riesgo financiero amenaza con propagarse a otros actores del sector si la situación no se revierte.

«Las condiciones crediticias de las empresas colombianas de energía y gas natural seguirán deteriorándose al menos hasta el primer semestre de 2027»

Moody’s Ratings

El fantasma de El Niño y la fragilidad hidroeléctrica

El riesgo climático se suma como un factor adicional de presión. La capacidad hidroeléctrica representa el 63% de la capacidad instalada nacional, y el nivel de los embalses se situaba en 66,4% al 24 de mayo de 2026, muy por debajo del 80% que XM considera como umbral de seguridad. El fenómeno de El Niño 2023-2024 ya demostró la vulnerabilidad del sistema, cuando los embalses descendieron a niveles históricamente bajos, obligando a una mayor generación térmica con costos crecientes y una disponibilidad de gas cada vez más reducida. El Ideam estima en un 96% la probabilidad de que se presente un nuevo fenómeno de El Niño durante la segunda mitad de 2026, lo que agravaría aún más el panorama.

«El déficit estructural de gas natural continuará ampliándose durante los próximos años. Esta situación representa un riesgo sistémico para el mercado»

Moody’s Ratings

Ante este escenario, Moody’s Ratings recomendó a las autoridades y actores sectoriales adoptar «políticas y decisiones urgentes» para superar las dificultades estructurales. La presión simultánea sobre la oferta energética, el abastecimiento de gas natural y la estabilidad financiera se ha transformado en un problema sistémico que, según la agencia, no tiene visos de solución en el corto plazo. «La presión sobre las empresas, probablemente, se extenderá al menos hasta el primer semestre de 2027», concluye el informe, dejando claro que el sector energético colombiano enfrenta uno de los desafíos más complejos de su historia reciente.

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