El Banco de la República publicó los requisitos y condiciones para la compra de oro aluvial de producción nacional, una alternativa que se presenta como opción de inversión para quienes buscan proteger su patrimonio en un contexto de incertidumbre inflacionaria y cambios en las tasas de interés. La entidad estableció que la compra se realizará exclusivamente a personas naturales o jurídicas que cumplan con los requisitos documentales y técnicos, y que cuenten con la documentación oficial necesaria para realizar la transacción.
De acuerdo con la información actualizada al martes 9 de junio, el banco central adquirirá diariamente un mínimo de 50 gramos y un máximo de 2.000 gramos de oro aluvial, siempre que este provenga de producción nacional y no haya sido sometido a tratamientos físicos o químicos. La entidad aclaró que no comprará oro fundido, de veta, retal de joyería ni ningún tipo de oro que haya sido procesado química o mecánicamente. El metal precioso deberá pasar por una inspección técnica minuciosa para verificar que cumple con las especificaciones exigidas.
Requisitos documentales y proceso de venta
Los interesados en vender oro al Banco de la República deben presentar el Registro Único Tributario vigente y el Registro Único de Comercializadores de Minerales, conocido como RUCOM. Además, es obligatorio diligenciar y entregar tres formularios oficiales: el Registro y Actualización de Terceros, el Control en la Compra de Metales, y la Autorización para Pago por Transferencia Electrónica de Fondos. Estos documentos están disponibles en la página oficial de la entidad.
El artículo que recoge esta información destaca que el valor del oro cambia constantemente y suele tener una tendencia ascendente, aunque puede presentar caídas. En ese sentido, la compra de metales preciosos se ha consolidado como una opción común entre inversionistas que buscan hacer crecer o preservar su patrimonio a largo plazo, especialmente en momentos de alta inflación y alza en las tasas de interés que generan incertidumbre en los mercados financieros tradicionales.












