El Tribunal Superior de Antioquia determinó que Santiago Uribe Vélez, hermano del expresidente Álvaro Uribe, no tiene derecho a un sitio especial de reclusión, por lo que el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) definirá si cumple su condena de 28 años en una cárcel ordinaria o en el Batallón Juan del Corral, en Rionegro, Antioquia. La decisión fue emitida el 9 de junio por el magistrado René Molina Cárdenas, luego de que la Corte Suprema de Justicia, con ponencia del magistrado Gerson Chaverra Castro, dejara en firme la sentencia condenatoria dictada el 25 de noviembre de 2025 contra Uribe Vélez por los delitos de homicidio agravado, concierto para delinquir agravado y delitos de lesa humanidad en el marco del caso conocido como Los Doce Apóstoles.
La providencia del tribunal resolvió la solicitud presentada por la defensa, liderada por el abogado Jaime Enrique Granados Peña, que pedía que la condena fuera cumplida en un lugar especial alegando motivos de seguridad y arraigo familiar. Sin embargo, el tribunal recordó que, una vez ejecutoriada la condena, la asignación del establecimiento carcelario corresponde exclusivamente al director del Inpec, coronel Daniel Gutiérrez, según lo establece el artículo 72 de la Ley 65 de 1993 y la jurisprudencia de la Corte Constitucional. El tribunal señaló que la condición de hermano de un expresidente no constituye por sí sola una causal para acceder a un centro especial de reclusión, los cuales están reservados para exintegrantes de la fuerza pública, exfuncionarios de altas ramas del poder público o antiguos miembros de organismos de control.
Los fundamentos de la decisión
El tribunal advirtió que solo una excepción de riesgo extraordinario de seguridad, debidamente acreditado, podría justificar que Uribe Vélez cumpla su pena en un sitio distinto a un penal ordinario. En ese caso, corresponderá al Inpec evaluar la situación y, de ser necesario, el Ministerio de Defensa deberá certificar la disponibilidad de una cárcel militar. De lo contrario, Santiago Uribe deberá ser recluido en un establecimiento carcelario común. La defensa había solicitado específicamente el Batallón Juan del Corral en Rionegro, donde el procesado permaneció durante su detención preventiva tras ser capturado en 2016, pero el tribunal aclaró que aquella situación jurídica era distinta, pues la reclusión militar se dio bajo la figura de detención preventiva y no con una sentencia en firme.
La Corte Suprema de Justicia no solo confirmó la condena de 28 años, sino que también negó la suspensión de la ejecución de la pena y la prisión domiciliaria. El caso regresó al Tribunal Superior de Antioquia el 5 de junio de 2026, y cuatro días después se expidió la providencia que remite la decisión final sobre el lugar de reclusión al Inpec. Durante todo el proceso, la defensa ha sostenido la inocencia de Uribe Vélez, quien en redes sociales, a través de la cuenta de su hermano Álvaro Uribe, expresó: «Álvaro, le repito lo que le he dicho durante más de 30 años. Jamás ha pasado por mi mente asesinar o mandar a asesinar a alguien. Dividieron mi vida entre 32 años de angustia por acusaciones y 28 años de cárcel. Todo injusto».
«Álvaro, le repito lo que le he dicho durante más de 30 años. Jamás ha pasado por mi mente asesinar o mandar a asesinar a alguien. Dividieron mi vida entre 32 años de angustia por acusaciones y 28 años de cárcel. Todo injusto.»
Santiago Uribe Vélez, mensaje transmitido por Álvaro Uribe en redes sociales
El expresidente Álvaro Uribe, por su parte, aseguró que su hermano se presentó voluntariamente ante una estación de Policía para cumplir la orden de captura, una vez la condena quedó en firme. Ahora, la atención se centra en la decisión del Inpec, que deberá evaluar si existen condiciones de seguridad que ameriten un sitio especial de reclusión o si Santiago Uribe Vélez será trasladado a una cárcel ordinaria para cumplir la pena impuesta por la justicia colombiana.












