En una firme reacción que marca una clara división en el Congreso, el presidente del Senado, Lidio García, rechazó de manera categórica la solicitud de suspensión temporal del presidente Gustavo Petro impulsada por Gloria Arizabaleta, presidenta de la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes. García, quien pertenece al Partido Liberal y acumula dos décadas en el Legislativo, argumentó que la iniciativa carece de sustento jurídico y que, de avalarla, estaría incurriendo en prevaricato. Las declaraciones se dieron en entrevistas con Caracol Radio y La FM, luego de que Arizabaleta radicara un auto para apartar temporalmente al jefe de Estado por su presunta participación en política durante la campaña presidencial.
El presidente del Senado fue tajante al explicar que la competencia de una sola congresista no alcanza para suspender al mandatario. Según García, el proceso requeriría, en primer lugar, una investigación formal de la Comisión de Acusaciones, seguida de la aprobación de una acusación por parte de la plenaria de la Cámara y, finalmente, un juicio político en el Senado, tal como lo establecen los artículos 174 y 175 de la Constitución. La Ley 5 de 1992, que regula el funcionamiento del Congreso, señala que la Comisión de Acusaciones solo tiene facultad para investigar e instruir, no para ordenar suspensiones de manera unilateral. «Si la pregunta es si una representante de la Comisión de Acusación puede suspender por sí solo al presidente por participación en política, yo le tengo la respuesta tajante: no», afirmó García a Caracol Radio.
Un «absurdo» sin precedentes
García calificó la iniciativa de Arizabaleta como «un absurdo» y «algo inédito, sin precedente en la política nuestra». En tono crítico, advirtió que si una sola congresista pudiera tomar esa decisión, el país estaría en una situación peor que la de Perú. «Imagínese si eso se pudiese hacer, estaríamos peor que el Perú», declaró. El senador liberal también sugirió que la movida podría tener un trasfondo político, ya que permitiría al presidente Petro «salir a hacer política» antes del fin de su mandato o beneficiar la candidatura de Iván Cepeda. «Creería que hay un abuso de poderes. Pues entraremos a revisar pero (de hacerlo) sería yo (el que prevaricaría)», añadió García, dejando claro que iniciar el trámite sin base legal podría configurar el delito de prevaricato.
«Si la pregunta es si una representante de la Comisión de Acusación puede suspender por sí solo al presidente por participación en política, yo le tengo la respuesta tajante: no»
Lidio García, presidente del Senado
La controversia se enmarca en la discusión sobre los límites del poder de la Comisión de Acusaciones y el debido proceso para sancionar al jefe de Estado. Mientras Arizabaleta, del Pacto Histórico, insiste en que su auto es procedente y busca la firma de García para materializar la suspensión del fuero presidencial, el presidente del Senado sostiene que los tiempos legales hacen improbable cualquier suspensión en lo que resta del mandato, cuya legislatura finaliza el 20 de junio de 2026. García advirtió que la iniciativa podría tener un «efecto contrario» al buscado, y dejó entrever que se trata de una «jugadita» política que no prosperará en el Congreso.












