La selección de Portugal selló su preparación para el Mundial 2026 con una victoria 2-1 ante Nigeria en su último amistoso, en un partido que sirvió para confirmar la alineación titular que el técnico Roberto Martínez planea usar frente a Colombia el próximo sábado 27 de junio. El onceno luso contó con Diogo Costa en el arco; Nelson Semedo, Gonzalo Inácio, Rubén Días y Diogo Dalot en defensa; Vitinha, Bruno Borges y Joao Neves en el mediocampo; mientras que la delantera fue conformada por Trincao, Pedro Neto y Cristiano Ronaldo. El combinado europeo mostró destellos de efectividad en momentos decisivos, aunque dejó interrogantes sobre su solidez defensiva y su dependencia de las individualidades.
El encuentro se resolvió con goles de Pedro Neto para abrir el marcador, mientras que el nigeriano Akor Adams igualó transitoriamente. Cuando el empate parecía definitivo, apareció Francisco Conceição a falta de doce minutos para el final para darle la victoria a Portugal. Cristiano Ronaldo, que disputó la mayor parte del partido, cerró la doble fecha amistosa sin anotar, lo que añade presión sobre el astro portugués de cara al debut mundialista. La prensa lusa, a través del diario A Bola, destacó que el equipo fue efectivo en los momentos clave pero careció de contundencia durante largos pasajes del juego.
Las dudas que hereda Portugal para el duelo con Colombia
El triunfo contra Nigeria se suma a la victoria 2-1 sobre Chile días antes, pero en ambos partidos la defensa portuguesa mostró fragilidades que podrían ser explotadas por un rival como Colombia. El medio A Bola señala que la alineación vista ante Nigeria es exactamente la misma que enfrentará a la tricolor, lo que da pistas sobre el planteamiento de Martínez. Mientras tanto, la selección colombiana ultima su preparación con una posible formación que incluiría a Camilo Vargas en el arco, Daniel Muñoz y Davinson Sánchez en la defensa, entre otros nombres que aún se mantienen en reserva. El partido del sábado 27 de junio definirá el rumbo de ambos equipos en el Grupo del Mundial 2026, y Portugal llega con la sensación de que su verdadero nivel aún no ha sido probado contra una exigencia mayor.












