Agmeth Escaf no se retracta pese a suspensión disciplinaria de la Procuraduría

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El representante a la Cámara por el Pacto Histórico, Agmeth Escaf, afirmó este jueves que no se retractará de haber llamado “la perra de Estados Unidos” al candidato presidencial Abelardo de la Espriella, pese a la suspensión provisional y la investigación disciplinaria que le abrió la Procuraduría General de la Nación. La decisión del Ministerio Público, anunciada recientemente por el procurador Gregorio Eljach, se fundamenta en que la expresión habría constituido una falta disciplinaria al vulnerar el deber de respeto entre actores políticos en el marco del proceso electoral.

En entrevista con Blu Radio, Escaf fue contundente al asegurar que no dará marcha atrás a sus palabras. “No me retracto en lo absoluto; que sea los organismos de control y la justicia la que defina esta situación”, declaró el congresista, quien anunció que su equipo de abogados ya prepara la defensa y los recursos legales correspondientes. “Acato, por supuesto, las decisiones de los entes de control, pero también seguiremos el debido proceso como corresponde para defendernos”, agregó Escaf, quien además denunció un supuesto uso intimidatorio de la justicia por parte de De la Espriella.

Una decisión que, para Escaf, revela parcialidad

El representante consideró que la suspensión es injusta y revelaría, según él, una inclinación política de los organismos de control. “Más de medio congreso estaríamos suspendidos con cada insulto o con cada palabra que se emite diariamente en política si se aplicara el mismo criterio”, señaló como crítica a lo que considera un trato selectivo. Como antecedente, mencionó la suspensión de la representante Gloria Arizabaleta, también del Pacto Histórico, decisión que refuerza su percepción de parcialidad.

“No me retracto en lo absoluto; que sea los organismos de control y la justicia la que defina esta situación”

Agmeth Escaf, representante a la Cámara por el Pacto Histórico

Por su parte, el procurador general, Gregorio Eljach, defendió las suspensiones —tanto la de Escaf como la de Arizabaleta— como decisiones ajustadas a derecho y parte de la política institucional para evitar la indebida participación en política y garantizar el respeto a las normas electorales. “Tomaron la determinación que corresponde en derecho”, afirmó Eljach, quien evitó pronunciarse sobre expedientes concretos argumentando que podrían llegar a su despacho en grado de consulta. La Procuraduría abrió la investigación luego de recibir “quejas múltiples por diferentes medios” por la expresión dirigida a De la Espriella, candidato presidencial de derecha.

El caso ha generado un intenso debate sobre los límites de la libertad de expresión de los congresistas y el papel de los órganos de control en la preservación del debate democrático, en un contexto electoral donde cada declaración pública se somete al escrutinio disciplinario. Escaf, mientras tanto, ratifica su postura y anuncia que recurrirá a la vía judicial para impugnar la sanción que, asegura, intenta silenciar su voz crítica.

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