El euro cerró la jornada del jueves 12 de junio en 4.039,22 pesos colombianos, registrando un incremento del 1,18% frente a la cotización del día anterior, según datos reportados por Dow Jones. Este movimiento diario se produce tras un periodo de relativa estabilidad para la moneda europea en el mercado colombiano, aunque al observar el comportamiento semanal se evidencia una caída del 2,36%, mientras que la variación interanual muestra un descenso más pronunciado del 14,1%, reflejando la fortaleza que ha ganado el peso colombiano en los últimos doce meses.
El mercado cambiario colombiano se caracteriza actualmente por una volatilidad elevada, que alcanza el 23,83%, superando ampliamente el nivel de referencia del 17,37%, lo que indica un entorno de mayor inestabilidad para los inversionistas y agentes económicos. Este comportamiento se enmarca en un contexto donde el peso colombiano se ha apreciado un 14% frente al dólar en lo que va de 2025, impulsado por una debilidad global de la divisa estadounidense, cuyo índice DXY ha caído un 9% en el mismo período.
Proyecciones para 2026 y factores determinantes
El Grupo Cibest de Bancolombia, en un informe citado por Valora Analitik, proyecta que el dólar en Colombia promediará los 3.878 pesos durante 2026. Este pronóstico se sustenta en un escenario que contempla la persistente debilidad del dólar a nivel global, el flujo constante de remesas hacia el país y los ajustes al alza en las tasas de interés locales. Actualmente, la Reserva Federal de Estados Unidos mantiene su tasa en el rango de 3,50% a 3,75%, mientras que el Banco de la República de Colombia la sitúa en 9,25%, un diferencial que sigue resultando atractivo para los flujos de capital extranjero.
A pesar de las proyecciones favorables para el peso, el informe de Bancolombia advierte sobre riesgos significativos que podrían presionar al alza la tasa de cambio. Entre ellos destacan la incertidumbre fiscal derivada del recorte en la calificación soberana de Colombia y el proceso electoral que se avecina, factores que podrían generar volatilidad y un eventual debilitamiento de la moneda local. El comportamiento del euro en el mercado colombiano seguirá, como es habitual, estrechamente ligado a la evolución del dólar estadounidense y a las decisiones de política monetaria tanto a nivel local como internacional.












