El Nuevo Hospital de Bocagrande, operado por la Promotora Bocagrande S.A. (PROBOCA) en Cartagena, atraviesa una crisis financiera, operativa y asistencial que ha llevado a la administración a solicitar el traslado urgente de 20 pacientes a sus respectivas EPS. La situación, que se agravó desde diciembre de 2025, ha derivado en el cese parcial de labores del personal, que acumula hasta cuatro meses sin salario, y en la imposibilidad de garantizar la continuidad de la atención médica.
La solicitud de traslado, formalizada por el hospital en días recientes, exige que las EPS asuman el proceso de aceptación, traslado y reubicación de los pacientes en lugares que respondan a sus necesidades asistenciales. De los 20 pacientes afectados, 14 pertenecen a Coosalud EPS, cinco a Sura EPS y uno a Salud Total EPS. La institución ha reiterado que no es una determinación tomada por falta de gestión, sino por la insostenibilidad de su situación financiera, que compromete tanto la operatividad como la permanencia del personal.
Crisis financiera que data de 2025
Los problemas de liquidez del Nuevo Hospital de Bocagrande se arrastran desde diciembre de 2025, cuando comenzaron los impagos a trabajadores y proveedores. En marzo de 2026, más de 200 empleados denunciaron públicamente cuatro meses sin recibir su sueldo. A pesar de los compromisos de pago que la gerencia adquirió en su momento, estos no se cumplieron, y el 11 de junio de ese año parte del personal interrumpió labores, afectando gravemente la operatividad del centro asistencial. Las áreas impactadas van desde enfermería y camillería hasta administración, servicios generales y laboratorio, lo que evidencia una parálisis transversal.
La auxiliar de enfermería Esmilda Rocha, quien lleva más de 16 años vinculada a la institución, describió con crudeza la situación del personal: “Lastimosamente tenemos tres meses, bueno, casi cuatro meses con este que va corriendo, de que no recibimos salarios”. En su testimonio, agregó que “no tenemos sueldo, no tenemos plata para los buses para venir a trabajar, no tenemos remuneración, o sea, no tenemos dinero para nada. Nuestros hijos están en casa, no dejamos de venir a trabajar, pero nuestros hijos los dejamos en casa sin dinero. O sea, sin plata, sin nada”.
Medidas sin respuesta
Frente a la crisis, la administración del hospital ha implementado medidas de austeridad y reorganización administrativa, sin obtener ninguna respuesta favorable por parte de las EPS ni de las autoridades competentes. El hospital ha informado de manera reiterada a la Superintendencia Nacional de Salud, al Departamento Administrativo Distrital de Salud (DADIS) de Cartagena y a la Procuraduría General de la Nación, buscando una intermediación que permita destrabar los pagos y la asignación de recursos. “Las dificultades financieras que hemos venido soportando han llegado a un punto crítico e insostenible”, expresó el hospital en un comunicado oficial, en el que también aclaró que “no hemos llegado a esta situación por falta de gestión o de voluntad institucional”.
El Nuevo Hospital de Bocagrande atiende a pacientes no solo de Cartagena, sino también de varios municipios del departamento de Bolívar. La salida de estos 20 pacientes representa una urgencia asistencial, pero también evidencia el colapso de un sistema en el que las EPS no cumplen con sus obligaciones contractuales, mientras que los trabajadores y los pacientes son quienes pagan las consecuencias. La comunidad espera que las autoridades tomen cartas en el asunto antes de que la crisis derive en una tragedia anunciada.












