Un juez de control de garantías ordenó la privación de la libertad en centro carcelario para Mariela Isabel Garnot Mena y Yennys del Carmen Gaviria Cañaveral, dos mujeres señaladas de integrar la Subestructura San Juan del Clan del Golfo y de reclutar y trasladar jóvenes hacia ese grupo armado ilegal en el departamento del Chocó. La medida judicial se produjo tras varios procedimientos de captura y las imputaciones por los delitos de concierto para delinquir agravado y utilización ilegal de uniformes e insignias.
Según la investigación liderada por la Fiscalía, Garnot Mena coordinaba el transporte, mantenía comunicación directa con los cabecillas de la organización, financiaba pasajes y definía las rutas para el traslado de los reclutas, principalmente desde Montería y Medellín hacia el Chocó. Por su parte, Gaviria Cañaveral tenía la tarea de identificar y persuadir a jóvenes en municipios de Chocó y Córdoba, y amplió su radio de captación hasta Montería, donde ejercía influencia para sumar nuevos integrantes a la estructura criminal. Durante los operativos se incautaron prendas con características similares a las de la Fuerza Pública, lo que evidencia las estrategias de ocultamiento del Clan del Golfo.
Cifras alarmantes de reclutamiento forzado en 2025
Este caso se inscribe en una problemática que golpea con crudeza a varias regiones del país. La Defensoría del Pueblo reportó que durante 2025 se identificaron 325 casos de reclutamiento forzado de menores en Colombia, de los cuales el 43,4% fueron atribuidos al Estado Mayor Central (EMC), seguido de disidencias no identificadas, el ELN y el Clan del Golfo, que concentró el 6,5% de los registros. El departamento del Cauca concentra casi la mitad del total nacional, con 156 víctimas, mientras que en Chocó, donde operaban las dos mujeres detenidas, se reportaron 22 casos. Otros territorios con cifras significativas son Antioquia (26), Huila (16), Nariño (14), Valle del Cauca y Norte de Santander (11 cada uno).
El modus operandi de la red
La Fiscalía detalló que el objetivo de la estructura comandada por Garnot Mena y Gaviria Cañaveral era ubicar, convencer y trasladar jóvenes desde diferentes regiones del país para integrarlos a la organización armada ilegal. La labor de captación se realizaba principalmente en zonas rurales y urbanas de Chocó y Córdoba, y luego se amplió hacia Montería, lo que demuestra una estrategia de expansión territorial del Clan del Golfo en esa zona del país.
«El objetivo era ubicar, convencer y trasladar jóvenes desde diferentes regiones del país para integrarlos a la estructura armada ilegal».
Fiscal del caso
La Defensoría del Pueblo advierte que el reclutamiento forzado presenta un patrón diferencial: el 58% de las víctimas son niños varones y el 42% niñas. El impacto es mayor en comunidades indígenas, que representan el 56% de los casos, y en comunidades afrocolombianas, con el 6%. Las autoridades insisten en la necesidad de fortalecer las medidas de prevención y protección en los territorios más afectados, especialmente en el Chocó, donde la presencia de grupos armados como el Clan del Golfo continúa vulnerando los derechos de la niñez y la juventud.












