Julián Quiñones, de Magüí Payán a figura mundialista con México

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El jueves 11 de junio de 2026, el delantero colombo-mexicano Julián Quiñones abrió el marcador en el partido de la Copa del Mundo 2026 entre México y Sudáfrica, que terminó 2-0 a favor del equipo anfitrión. Raúl Jiménez amplió la ventaja y cerró el marcador en la Ciudad de México, según el crédito de la Associated Press. Pero más allá del resultado, la historia de Quiñones es la de un joven que superó obstáculos enormes desde su infancia en Magüí Payán, Nariño, hasta llegar a la élite del fútbol internacional.

El director deportivo de Fútbol Paz, César Valencia, recordó en diálogo con este diario los inicios del jugador en la institución formativa colombiana. «Si tú te adentras un poquito en esa parte de allá, en Nariño, uno ve que hay muchas dificultades», afirmó Valencia, quien destacó que Quiñones llegó a Fútbol Paz en enero de 2014, con 16 años, proveniente de una zona de profundas carencias económicas.

De Magüí Payán a la élite mundial

Salir de Magüí Payán no es fácil, pero Quiñones demostró desde el principio un talento descomunal. En su primera veeduría, realizada por Fútbol Paz para encontrar talentos, marcó cuatro goles. «Desde el principio se destacó muchísimo. En esa veeduría hizo cuatro goles y cuando vemos que hay un chico que hace diferencia, optamos por tenerlo, cuidarlo, tenerlo aquí en casa hogar, en el club», explicó Valencia. Durante su etapa formativa, vivió en una casa hogar mientras desarrollaba su carrera.

Su capacidad goleadora era tan excepcional que en una temporada anotó 58 goles, logrando el campeonato nacional sub-17 y el título de goleador. En un solo partido, cuando tenía 15 años, hizo 17 goles. «Eso no lo hace cualquiera. Tiene que tener mentalidad para este tipo de cosas y si tiene en su mente la familia, eso me parece muy llamativo», agregó Valencia. La motivación familiar fue clave: «Él siempre pensaba en sacar su familia adelante y yo creo que eso es lo que tiene que haber marcado mucho a Julián».

«En un solo partido hizo 17 goles. Yo no sé cuántos jugadores en el mundo habrán hecho 17 goles en un partido»

César Valencia, director deportivo de Fútbol Paz

En 2015, Quiñones se trasladó a México para jugar en Tigres, donde compitió con figuras como André-Pierre Gignac. «No la tenía fácil», recordó Valencia sobre la dura competencia en el club mexicano. Sin embargo, el delantero demostró su valía: en su primer torneo nacional sub-20 en México fue campeón de goleo. Luego su carrera profesional incluyó pasos por Lobos BUAP, Atlas, América de México y finalmente Arabia Saudita.

Fue nacionalizado mexicano y convocado a la selección de México para la Copa del Mundo 2026. «Todo mundo tiene la ilusión de estar en la selección del país, pero Julián se fue en 2015 y toda su carrera la hizo en México. Fue nacionalizado mexicano», señaló Valencia. El director deportivo destacó las virtudes del jugador: «Julián tiene talento y tiene una virtud que tiene que ver con la parte física. Tiene mucha intensidad de llegadas al área y define como los dioses».

«Siempre, siempre donde ha llegado ha sido goleador»

César Valencia, director deportivo de Fútbol Paz

El gol de Quiñones ante Sudáfrica no solo significó el primer tanto de México en el Mundial de 2026, sino también la culminación de un viaje que comenzó en las difíciles calles de Magüí Payán. Su historia de esfuerzo, sacrificio y motivación familiar lo llevó a convertirse en el héroe de una noche que quedará grabada en la memoria del fútbol mexicano y colombiano.

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