El presidente Gustavo Petro arremetió este lunes 15 de junio de 2026 contra empresarios colombianos, medios de comunicación y sectores políticos de Estados Unidos, a quienes acusó de manipular las elecciones de segunda vuelta y buscar su captura. A solo 53 días del fin de su mandato y a seis jornadas del balotaje, el mandatario replicó un artículo del portal Diario Red que señala la contratación del exdirector de la CIA y exsecretario de Defensa estadounidense Leon Panetta por parte de la Asociación Nacional de Industriales (Andi) para hacer lobby en el Congreso de ese país. En una serie de mensajes difundidos sin acompañamiento de pruebas adicionales, Petro apuntó directamente contra el Grupo Empresarial Antioqueño (GEA), el diario El Colombiano, el empresario Ardila —dueño de RCN— y una supuesta alianza con figuras republicanas como el senador Marco Rubio y el presidente Donald Trump.
El jefe de Estado, que impulsa reformas como la laboral que han generado fuerte rechazo empresarial, sostuvo que el rechazo a sus proyectos responde a la afectación de intereses económicos. Según su versión, existe una articulación entre el GEA, la Andi, Ardila y sectores de Estados Unidos para alterar el curso electoral con “dineros no reportados a la campaña”. “Como piensan que los obreros son personas para explotar, no les gustó las leyes y decretos en favor del pueblo trabajador”, afirmó Petro en su cuenta oficial, mientras citaba como fuente un artículo de Diario Red, portal de izquierda propiedad del exvicepresidente del Gobierno español Pablo Iglesias.
Denuncia de injerencia extranjera y lobby en Washington
En su intervención, Petro detalló que la Andi habría contratado a Leon Panetta para realizar gestiones en Washington con el objetivo de influir en el proceso electoral colombiano. El presidente calificó la iniciativa como una “astuta estrategia de Rubio que le hizo incumplir la palabra a Donald Trump para entrometerse ilegalmente en la campaña electoral de Colombia”. Además, vinculó a sectores republicanos con presuntos intereses en la agenda antidrogas que, dijo, podrían derivar en acciones de fuerza contra campesinos colombianos. “Misiles sobre campesinos colombianos es lo que va a llover con la excusa de acabar el narcotráfico, cuando el narcotráfico está en la misma fuente de financiación del compatriota de los gringos”, advirtió Petro, sin mencionar pruebas concretas sobre ese señalamiento.
“No se dan cuenta de lo que ya los datos arrojan sobre la realidad de Colombia. Evaden la realidad para defender su ideología falsa: el fascismo, mientras el dato que arroja la realidad es que el crecimiento en el ingreso de las familias trabajadoras es la principal fuerza impulsora hoy de la economía nacional”
Gustavo Petro, presidente de Colombia
El mandatario también apuntó contra el GEA y Ardila al afirmar que “manipulan las elecciones libres del pueblo colombiano” y que mantienen “oscuros negocios de aviación con sociedades de compradores de armas y con narcoparamilitares vestidos de políticos en Miami misma”. Aunque el mensaje no identifica a personas naturales ni presenta documentos que respalden las acusaciones, Petro insistió en que existe una “alianza con lo peor de la sociedad de los Estados Unidos, y con dinero sucios, hacen alianzas para ver como se llevan preso al presidente que hizo la reforma laboral en favor del pueblo trabajador y no de ellos”.
La controversia se produce en un clima electoral de máxima tensión, a menos de una semana de la segunda vuelta que definirá al sucesor de Petro. El presidente, al borde de dejar el poder, ha intensificado sus denuncias contra lo que califica como una confabulación de élites económicas y políticas, tanto nacionales como extranjeras. Sin embargo, hasta el cierre de esta edición no se conocían reacciones oficiales de la Andi, el Grupo Empresarial Antioqueño ni de los otros actores mencionados. Tampoco se ha presentado evidencia que sustente la tesis de un plan coordinado para manipular las urnas o capturar al jefe de Estado. La comunidad política y diplomática sigue atenta al desarrollo de un episodio que añade más incertidumbre a un proceso electoral ya de por sí polarizado.












