Las campañas presidenciales de Abelardo de la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria, e Iván Cepeda, del Pacto Histórico, presentan una marcada asimetría en financiación y gastos a solo cuatro días de la segunda vuelta electoral, según los reportes disponibles en la plataforma Cuentas Claras y el Consejo Nacional Electoral (CNE). Mientras De la Espriella ha registrado un crédito de 17.500 millones de pesos del Banco GNB Sudameris y gastos por 10.025 millones, Cepeda reporta ingresos por 10.000 millones de un préstamo de la Cooperativa Financiera JFK, pero egresos que apenas alcanzan los 644 millones en la actualización más reciente. Esta diferencia refleja una tendencia que ya se evidenció en la primera vuelta, donde De la Espriella duplicó en ingresos a su rival, con 36.003 millones frente a 15.000 millones, en una contienda que define la continuidad del proyecto de Gustavo Petro o un giro hacia la derecha.
La campaña de De la Espriella concentró la mayoría de sus gastos en propaganda electoral, con 9.487 millones de pesos distribuidos entre la firma Industrial Party S.A.S., que recibió 6.487 millones, y Acomedios Publicidad y Mercadeo, con 3.000 millones. Además, se registraron pagos a Huella Electoral S.A.S. por 357 millones, a Dávila P&M S.A.S. por 166 millones, y desembolsos menores por derechos musicales de piezas utilizadas en el cierre de campaña del 14 de junio (8,7 millones), una ambulancia (3,7 millones) y el arrendamiento de una oficina (1,4 millones). Estos egresos se acercan al tope legal fijado por el CNE en 18.243 millones de pesos, ajustado con el IPC en febrero, aunque aún por debajo de ese límite.
Por su parte, los reportes de Iván Cepeda muestran una operación más modesta: de los 10.000 millones obtenidos como crédito, ha girado 240 millones para la impresión de periódicos en El Tiempo y 403 millones para pauta en Caracol Radio, sumando 644 millones en la última actualización. Sin embargo, este monto contrasta con una versión anterior de la plataforma que registraba egresos cercanos a los 3.000 millones, lo que sugiere ajustes en la contabilidad o un repliegue en la inversión publicitaria, que en primera vuelta incluyó 240 vallas a nivel nacional y una fuerte presencia en medios como Caracol TV, RCN, redes sociales y vallas con la Comercializadora ECO.
La disparidad de recursos entre ambos candidatos se hizo evidente desde la primera vuelta, cuando De la Espriella reportó ingresos por 36.003 millones, principalmente de préstamos bancarios (16.000 millones de Bancolombia, 5.000 millones de BBVA y 15.000 millones de Banco de Bogotá) y donaciones en especie de tres directivos de su campaña por 1 millón cada uno, mientras que Cepeda apenas alcanzó 15.000 millones de la Cooperativa Confiar. En gastos, el candidato de derecha desembolsó 36.628 millones, con 23.523 millones en propaganda, destacando pagos a Acomedios (casi 7.000 millones), Industrial Party (más de 13.000 millones), CPT Expréss (casi 2.000 millones), Estrategia & Poder (casi 4.000 millones), Huella Electoral (más de 1.000 millones) y la encuestadora AtlasIntel (más de 300 millones). En contraste, Cepeda reportó gastos por 21.635 millones, con 14.296 millones en propaganda dirigida a la Comercializadora ECO, Muravi, Samat, Vision Publisher y varios medios, y 4.125 millones concentrados en el contratista Carlos Alberto Santamaría para eventos.
A pesar de las diferencias, ambas campañas se mantienen por debajo del tope legal de 18.243 millones para la segunda vuelta, aunque De la Espriella se acerca peligrosamente al límite. La asimetría en el acceso a recursos financieros plantea interrogantes sobre la equidad de la contienda, especialmente cuando la actualización de cifras de Cepeda muestra una reducción drástica de gastos, lo que podría reflejar una estrategia de ahorro o falta de financiamiento adicional. Mientras tanto, la campaña de De la Espriella continúa invirtiendo fuertemente en propaganda, con desembolsos que incluyen hasta derechos musicales, en una recta final donde cada peso cuenta para definir al próximo presidente de Colombia.












